CHOCÓ: ¿Y LA PRESIDENCIA QUÉ?, ¿TAMPOCO APOYAMOS AL Paisano? Por: Yan Arley Ramos Palacios*


Bueno mi gente. Aquí estoy otra vez. Esta vez invitándonos que hagamos algo unidos, así me gane unos buenos madrazos. Que tomemos una decisión en conjunto, a ver cómo nos va. Ya lo hemos hecho antes: hemos votado en casi un 90% por el presidente Petro. ¿Qué tal si lo hacemos ahora por uno nuestro? Probar que tal nos va. A la altura del partido en que estamos, ¿qué perdemos ya?
Hoy en día, como pocas veces en la vida tenemos una oportunidad de pronunciarnos, que nos tengan en cuenta en algo en este país, que mostremos que nuestros 363.743 votos pueden ser significantes. Al menos llamamos la atención. Por eso, hoy quiero, sin ningún interés personal, pero si regional y étnico (generar o apoyar el fortalecimiento de empresas de nuestros productos naturales y sociales para mitigar nuestro desempleo y por ende, generar ingresos para solucionar nuestras necesidades básicas insatisfechas), que mostremos como dice Jorge Luis Borges que …“uno realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte”… entonces, independiente de la rivalidad nacional, nosotros tenemos que solucionar nuestros propios problemas y debemos pensar en nosotros primero… lamentablemente somos los primeros en lo malo y los últimos en lo bueno. De qué nos ha servido la pelea izquierda vs. derecha. Por eso les pregunto: ¿por qué no apoyamos a nuestro paisano Luis Gilberto Murillo a la presidencia? Seguro que eso no pasa en otra región. Pero seguramente, “por ese no voto porque… mal candidato, rencilla, grosero, creído, no saluda, etc…”, pero si por el otro. A los nuestros les buscamos tacha alguna y a los demás los aplaudimos, se vio en las pasadas elecciones. Somos expertos en sacar excusas, en ver “la paja en el ojo del paisano y no la biga en el del foráneo”. De todas maneras, lo he dicho en otras oportunidades: “el voto es personal y cada quien los hace como quiera”.

Pero… pienso que son de las pocas oportunidades que hemos tenido en la vida. Por eso valoro y apoyo esta decisión. Al único que alguna vez se atrevió fue Jesús Antonio «Chucho» Lozano Asprilla en 1998 y obtuvo 11.834 votos (aproximadamente el 0.11% de la votación total del país de ese entonces y prácticamente nada del potencial electoral de los NARP (negros, afrocolombianos, raizales y palenqueros): más de tres millones de votos de más de 4.6 millones de habitantes de este grupo étnico a nivel nacional y de estos, más de 200.000 chocoanos aptos). A pesar que no lo apoyamos, la I.A. dice que “fue un hito importante, ya que se convirtió en uno de los primeros hombres negros del Chocó en alcanzar el rango de candidato presidencial oficial en el tarjetón, abriendo camino a la visibilidad de las comunidades afro en la política nacional”. Los otros chocoanos que han figurado en estos procesos han sido el mismo Luis Gilberto Murillo (quien fue fórmula vicepresidencial y precandidato), Diego Luis Córdoba (no llegó a ser candidato presidencial formal en un tarjetón de elección popular) y Piedad Córdoba (hija de padre chocoano y fue candidata presidencial en 2018 aunque retiró su candidatura antes de la votación final).

Entonces, hoy tenemos nuevamente alguien que figura en el tarjetón presidencial, de nuestra región. Lo mínimo que debemos hacer es apoyarlo. Para el analista político, José Camilo Córdoba, “el candidato presidencial Luis Gilberto Murillo podría ser el candidato más preparado, pero enfrenta un reto de visibilidad” y que es mayor entre nosotros mismos. Agrega que “Murillo es el candidato Presidencial con más experiencia de tod@s: 1. Conocimiento del Estado y de las políticas ambientales como Ministro de Ambiente. 2.Conocimiento de todas y cada una de las políticas de Estado y de Gobierno como Canciller así como de las posibilidades en Cooperación Internacional por conocer la agenda de todos los Países del mundo en esta materia. 3. Conocimiento de la agenda interna de USA hacia Colombia por su experiencia como Lobista y como Embajador de Colombia en USA”.
No olvidemos cuánto sacó “Chucho” y hasta nos burlarnos, como es nuestra idiosincrasia. Los únicos que no nos sentimos orgullos que un chocoano avance somos los mismos chocoanos… ¿por qué? He pensado q es algo más que histórico, genético. ¿Síndrome de esclavitud? ¿Complejo de inferioridad? Y lo anterior, me ha preocupado más en los últimos días con las palabras del maestro Alexis, Lozano, pues no quiero pensar “que los negros, los chocoanos, nos odiáramos. No nos apoyamos, nos avergonzarnos de ser lo que somos”. Lo cierto si es, que yo si me siento orgulloso que haya un negro aspirando y, se imaginan si fuera el presidente. ¡Mamamía!, saco pecho en este país centralista, racista, etc. Porque a pesar de todo, por ejemplo, es un orgullo que una negra haya sido vicepresidente.
Entonces, en coherencia con mi «visión chocoanista», hasta que las fuerzas y las ganas me lo permitan, ¡¡¡pa´lante paisano L.G.M.!!! Como dijo Jairo Varela y su Grupo Niche: …“Aquí está el camarón. Tienes que aprovechar para ganarte el sustento. Pues tú sabes, mira negro, que por experiencia, el pan de cada día, nadie te lo fía… Ay que demonio, sigue pa’ lante… que no te diga la gente, que tú no puedes ser presidente… porque tú eres un negro inteligente”…
Y aclaro, no soy Luis-Gilbertista; yo soy afro-optimista y chocoanista.

* Profesional de las Ciencias Biológicas, el Medio Ambiente y del Desarrollo Sostenible.

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