WILSON MURILLO, EL MEMORIOSO DE TADÓ .Por: Douglas Cujar Cañadas

Con la Fundación Beteguma (22 diciembre 2024) Wilson muestra de hallazgo fortuito de material lítico.

Por: Douglas Cujar Cañadas – Coordinador Mesa de Cultura – Chocó

Se fue Wilson Murillo entre rezos, voces y tambores, diluidos en memorias de africanía y cantos de lágrimas. Se fue la esperanza de un pueblo, el memorioso, el soñador, dejando a su comunidad, las históricas y rebeldes Tadó y Carmelo, en busca de un lugar en la historia

Con Fabio Teolindo Perea y Douglas Cujar durante una de las visitas a la comunidad de Monte Carmelo con Min-Cultura (12 marzo 2024)

Conocí la experiencia del cultor y educador Wilson Murillo al “descubrirlo” en su trabajo con los pobladores del municipio de Tadó. Luego, en la Mesa de cultura del Comité cívico del Chocó y en una serie de eventos que fraguó. Fue una voz rebelde para la adopción del programa de Sitio de memoria e historia de la esclavización, de la restauración de la iglesia san José, de parte del Ministerio de cultura, y un animador cultural del poblado de Carmelo.

Nuestras almas se unieron al evidenciar la apropiación cultural de este pueblo, donde fue incisivo anunciando que “Las prácticas culturales y cosmovisiones se encuentran amenazadas por falta de transmisión generacional, lo que determina que trabajemos en la salvaguardia, en el reconocimiento de una comunidad cimarrona y resiliente”

Por su liderazgo, la Fundación Beteguma documentó los hallazgos arqueológicos, la persistencia de prácticas y ritos comunitarios de origen africano y el deseo de resistencia cultural que hicimos evidente en el documental “Carmelo-Tadó, un pueblo milenario del Chocó, sitio de memoria”, buscando la protección de los acumulados culturales.

 Fundación Beteguma, definieron documentar al colectivo de
etno-educadores de parte de Gonzalo Díaz el 22 de diciembre de 2024

Luego, todo ese potencial de conocimiento se hizo evidente en el “Encuentro con las sabedoras, las abuelas narran sus saberes”, permitido por el contertulio y expositor de las variadas manifestaciones de la cultura carmeleña, donde nos permitió conocer a tres grupos de sabedores: El colectivo de cocineras guiadas por Candelaria Mosquera “Candú”, las parteras tradicionales, guiadas por Pancy Díaz  y los conocimientos de los hijos músicos y cantores de José Pastor Sánchez, integrantes de El bunde de Carmelo.

 Dirección de Wilson Murillo en el “Encuentro en Carmelo,
las abuelas narran sus saberes” Monte Carmelo 13 de julio 2025.

Dispuesto a describir lo que entregaba la comunidad en sus expresiones culturales, mi interés se enfiló en las revelaciones del complejo sistema cultural de la funebría, causándome sorpresa el anuncio del muerto, la posta, los cantos de miserere y el chimbombo. Experiencias que entregó en los documentos Carmelo, cuna de ancestros y tradiciones y El Carmelo poblado afrocolombiano del municipio de Tadó (Chocó) aspirante a ser declarado bien de interés cultural de la nación– BIC-Nal.

EL ENTIERRO DE “MACHITO”, UN ACTO DE RESISTENCIA CULTURAL.

Su pronta desaparición conmovió a los compañeros de Quibdó. Igual, un suceso que lloró los descendientes de Barule, quienes contribuyeron a forjar la personalidad de “Machito”, como le apodaban, convertido en biblioteca humana que guiaron sus narraciones.

El unirnos a los deudos fue la oportunidad para repasar las preocupaciones de los carmeleños, nietos de esclavos, bogas y cantores, curanderos y parteras, compositores y músicos, ante la ausencia inesperada de su guía espiritual. Como José Mariano Sánchez Murillo, quién me confirmó en medio de cantos ancestrales; “Hay dificultades, los hijos no quieren interpretar el remo, ni cantar las canciones del bunde”. Mientras su hermano Secundino, tamborilero y lutier, miembro de Asociación cultural de Carmelo- Asoculcar- que presidía Wilson, con voz quebrada me anotó “Deja un trabajo sin líder que lo asuma”.

El pueblo tadoseño despide a Wilson Murillo el día 27 de abril de 2026.

Ya en el entierro, los recuerdos se hicieron sentir por la pasión que despertaba su viaje a la eternidad, en medio de grupos musicales, cantaoras de alabaos, decimeros, la chirimía y sacerdotes venidos de todos los pueblos del San Juan, quienes aceptaron los discursos y arengas de rebeldía que entonaron los acompañantes del féretro, entre ellos la delegación del Comité cívico que custodió el cortejo hasta su última morada.

Wilson, poseedor de una memoria de grandes artificios de la cultura chocoana, tenía un corazón de noble cimarrón enraizado en las tradiciones africanas donde las costumbres hervían en su sangre, logrando enraizarse en las funciones sociales de su pueblo, como eficiente trabajador, con un particular apego cultural que los tadoseños sentían por él.

Como promotor de la declaratoria, como Sitio de Memoria ante Min-Cultura expresaba “Hay mucho todavía que aprender de Carmelo, pero mucho que trabajar para ser reconocido” Mientras que el etno-educador Fabio T. Perea hacía un llamado de apropiarse del proceso; “Aquí tiene que jugar un papel importante la institucionalidad, que tiene una gran responsabilidad frente a salvaguardia cultural”. En suma, un proyecto que debemos asumir en memoria de Wilson Murillo, en la proclamación de la egida del rey Barule en 2027.

Miembros del Comité cívico del Chocó en guardia de honor ante el féretro del compañero Wilson Murillo el día 27 de abril de 2026.
 

Escribo este artículo para conjurar las penas que embarga a sus compañeros de Mesa al despedir al memorioso y vigía del patrimonio, quién como yo, perdió las ilusiones de encontrar el camino de la defensa cultural chocoana. Nuestras reclamaciones cayeron al vacío ante “los representantes del Estado”, quienes sin lograr entender el momento de riesgo de las prácticas y manifestaciones culturales que un pueblo ha soportado por siglos, facilitaron callar la llama interior de un luchador.

La Mesa de cultura ha vivido la experiencia acumulada de tres vidas que se apagaron en sus diez años de activismo, tres seres que partieron esperanzados a lograr reivindicaciones de una cultura activa, de un mañana mejor. Es hora de parar y volver a protestar.

Documental realizado por Gonzalo Díaz Cañadas en dic de 2024.

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