Quibdó, mayo 5 de 2026
En el Chocó en tiempos pasados, en desarrollo de las elecciones de parlamentarios y en las de mitaca, vale decir las de diputados a la asamblea departamental y concejales, se presentaban algunos hechos muy pintorescos que merece la pena recordar y comparar con lo ocurrido en el último debate electoral en el mes de marzo pasado, para que a futuro no se presente repetición.
Posterior al fallecimiento de Dr. Diego Luis Córdoba, el 1° de mayo de 1964, los dirigentes del Movimiento “Acción Democrática”, preocupados en grado sumo convencidos que la militancia no respondiera en las urnas como de costumbre, por la ausencia definitiva del líder y consecuentemente la votación disminuyera notablemente, impostaron su voz en una grabación, simulando un mensaje premonitorio mediante el cual supuestamente el Dr. Córdoba, dese México antes de su fallecimiento, exhortaba a sus electores a votar copiosamente en las siguientes elecciones parlamentarias. La grabación citada, fue presentada en municipios, veredas y rincones del Chocó.
El falso mensaje caló tanto que la lista oficial del movimiento “Acción Democrática” obtuvo una copiosa votación similar a los votos por el Dr. Diego Luis, en su última contienda electoral. La voz en cuestión, se especuló que correspondía a la de un conocido abogado militante de la línea dura del movimiento, de quien omito su nombre porque los muertos, no tienen forma de defenderse.
De otra parte, vale la pena también acotar del anecdotario político Chocoano, la presentación que hacía de su candidatura a la Asamblea Departamental, por el Partido Conservador, el señor Abraham Dualiby Maluf, quien fue elegido diputado en varios períodos. Había nacido en Tutunendo, lugar donde se establecieron sus padres que eran oriundos de Alepo (Siria). Dicho personaje cuando estaba en los balcones de las casas que hacían las veces de tribuna, citaba su nombre con todos los apellidos posibles de sus antepasados; seguidamente hacía una advertencia al público recalcando lo siguiente: “como pueden notar, en mis apellidos no hay Mosquera, mena, palacios, Díaz, Rentería, Garcés, Perea, Becerra, Ibarguen, Hurtado, por tanto (decía él) no hay peculado en mi familia”.
De otro lado en el movimiento político MLP, en tiempos de elecciones (antes del incendio de 1966) ubicaba a lado de su directorio político, en la Carrera Primera de Quibdó, un tablero de madera, negro, grande, como de aquellos utilizados en las escuelas de primaria y con tiza blanca, se anotaba diariamente los resultados parciales de la votación obtenida por ese grupo, en los diferentes municipios.
Lo curioso era que los datos, que escribía la persona encargada de esa función, mostraba guarismos superiores a los de la Registraduría, creando falsas expectativas en el electorado y al final del ejercicio el resultado era adverso; razón por la cual denominaban ese medio informativo, “El tablero electrónico del MLP ”.
El dirigente liberal, Leopoldino Machado, quien llegó a ser Representante a la Cámara varias veces, fue fórmula electoral con el Dr. Ramón Lozano Garcés, Unión conocida como “El Binomio Malo”, por aquello de Machado y Lozano. El Dr. Machado, al final de su carrera política, hizo también alianza con el Dr. Aureliano Perea Aluma, la cual fue denominada como “la Pemá” por lo de Perea y Machado.
Vale destacar, que Leopoldino Machado, tuvo como feudo político en el Sanjuan, los votos liberales en los corregimientos de Santa Rita, Santa Bárbara, en el Río Iró y Santa Ana, en el Río Condoto; poblaciones conocidas como “Las Santas”, que definían elecciones en el Municipio de Condoto; por eso dichos votos eran esperados con muchas expectativas en todo el Chocó y tanto calaron en la memoria colectiva, que aún en los mentideros políticos, en época de escrutinios, son objeto de referencia los famosos votos de “Las santas”.
Debo reconocer que al momento de redactar esta nota, no tengo el dato de la votación que obtenía el dirigente Machado en esas calendas, pero en estos tiempos que han transcurrido por lo menos 50 años frente a las elecciones del pasado 31 de marzo, el potencial de votos de cada una de esas poblaciones y los sufragios obtenidos son los siguientes: Santa Rita con un potencial de 2.440 votaron 1.166, en Santa Bárbara de un potencial de 592, votaron 324 y en Santa Ana, de 363 potenciales votantes, lo hicieron194.

Ahora en pleno siglo XXI, la forma de hacer política dista mucha de aquellos tiempos pasados, donde había cierta mística por los partidos y una admiración casi que mesiánica por los dirigentes o caudillos, por quienes votaban con fervor, sin que mediara entre el dirigente y el elector que comercializa el voto para resolver sus afugias económicas, ahora la ideología es lo de menos y el voto se vende al mejor postor, por ello no es extraño que a cambio de cualquier suma, el voto se compromete simultáneamente con varios candidatos; asimismo no falta el denominado “capitán”, que se apropia de los recursos que le entregan para gastos varios del proceso electoral.
En la pasada campaña, para elegir los representantes al congreso de la república, por la circunscripción del Chocó, simpatizantes de los diferentes grupos políticos, sin ningún pudor tomando como ejemplo y copia de “prácticas non sanctas” de las campañas políticas en las grandes ciudades, utilizaron la IA (inteligencia artificial) para caricaturizar y denostar de los contendores, se apeló a la injuria, la calumnia, inclusive a compañeros de lista.
Por todo lo anterior, traigo a colación para el conocimiento de los nuevos actores de la política y recordatorio a generaciones pasadas, el documento que en 1954 se denominó “Pacto de Honor”, que suscribieron los dirigentes de todos los movimientos políticos y personas representativas de la comunidad del Chocó, posterior a la lucha que libraron para impedir que el Presidente de la República, el General Gustavo Rojas Pinilla, anexara nuestro territorio a los Departamentos de Antioquia, Caldas y Valle del Cauca.
En el pacto en cita, nuestra dirigencia se comprometió a deponer rencillas del pasado, a trabajar por el Chocó, con miras a mejorar las condiciones de vida de su gente; debido al abandono total del gobierno central, que en la actualidad persiste; por ello invito a los dirigentes actuales de los distintos partidos, a seguir ese encomiable ejemplo que tuvieron no sólo los políticos, sino también personajes prestantes de la comunidad, en comprometerse a cerrar filas en torno a la unidad de los intereses del territorio, a deponer los odios viscerales, permanecer unidos en pro de la defensa de los intereses regionales.
En torno a las consideraciones anotadas, los dirigentes Chocoanos pactaron una tregua por más de 10 años, de no agredirse verbalmente en desarrollo de las campañas electorales, inclusive para proveer los cargos burocráticos, hacer una selección por lo alto del personal subalterno, independiente de su filiación política, dando participación equitativa a miembros de los dos partidos. En ésto, nuestros dirigentes se anticiparon a lo establecido en el denominado “Frente Nacional” en 1957, cuando se instituyó la paridad y milimetría entre el partido Liberal y el Conservador, en el reparto igualitario de los cargos burocráticos en los Ministerios, Institutos Descentralizados, Gobernaciones, Alcaldías y Corregimientos.
Fueron singantes del precitado acuerdo, entre otros personajes: Diego Luis Córdoba, Daniel Valois Arce, Manuel Mosquera Garcés, Adán Arriaga Andrade, Luis Mardonio Salazar, Lic. César Hurtado, Primo Guerrero C., Juan B. Luna Garrido, Marino Abadía V. Demetrio Valdés Ortiz, Miguel Ángel Arcos, Carlos Calderón Mosquera, Jaime Castillo Hurtado, Ricardo Rodríguez Astié, Francisco Díaz, Guillermo Valencia Ibáñez, Aureliano Perea Aluma, Ramón Lozano Garcés, Medardo Ferrer, Ricardo Echeverry Ferrer, Armando Luna Roa, Jorge Valencia Rodríguez, Álvaro Cuesta Lenis, Julio Álvarez C., Oscar Castro Conto, Senén Mosquera L., Miguel Ángel Ferrer, José María Díaz Conto, Manuel Abadía Valencia, Edgardo Santacoloma Villa, Julio Perea Quesada, Delfino Díaz Mendoza, Juan F. Valderrama, Abelardo Agudelo, Demetrio Díaz, Luis Hernán Mena. Siguen otras firmas.
El periódico “La Crítica” dirigido por el señor Balbino Arriaga Castro, en su edición número 17 del 10 de marzo de 1954, publicó el texto de dicho acuerdo que fue protocolizado en la Notaría del Circuito de Atrato en Quibdó.







