Hace días plantee la necesidad de un verdadero líder y visionario para el Chocó. Un visionario que fortalezca el aprovechamiento regional, subregional o municipal de uno de nuestros productos sociobiodiversos bandera. Así como pasa en Urabá con el banano, Don Matías con la textilería, Villetas con la panela, Melgar con el turismo, etc., etc. Y en ese escrito, me referí a don Juan Antonio Mon y Velarde Pardo y Cienfuegos que, como visionario, “lideró la transformación socio-productiva en Antioquía. Fue un corregidor enviado por el reinado español en 1781 por sus dotes de organizador de la administración pública, las rentas, la rama judicial y la realización de obras públicas” (https://www.elcolombiano.com/especiales/el-nuevo-milagro-antioqueno/juan-antonio-mon-y-velarde-reformador-de-la-provincia-de-antioquia-JP18064409).
Por eso, en el Chocó requerimos un visionario que nos ordene la casa, que ordene el territorio y que, con bases de legalidad, podamos nosotros mismos y para nosotros mismos aprovechar nuestras potencialidades naturales como la madera, el oro, el agua, etc. Que nos generen riquezas y superemos esos campeonatos nacionales en desempleo y pobreza. Que todos ahora sí, unidos y articulados, jalemos para el mismo fin. Que cada institución y profesional ponga su parte en pro del mismo objetivo. No llenarnos de agendas, actividades, planes, proyectos, etc., que no conducen a mucho. Decidir una o dos cosas y ya. Sin tantos mamotretos y tantas instancias de gremios, mesas técnicas, comités, hojas de rutas, comisiones, etc., que no pasa mucho.
Que vamos Pa´lante como pueblo renaciente. Que demostremos que no somos carga para nadie y menos para Colombia, al contrario que podemos hacer lo nuestro, como lo hacemos y aportamos en otros lados. Que, si toca, generemos una inteligente revelación y/o revolución por el Chocó, por un departamento de “Una Nueva Esperanza”. Que demostremos que esas letras del maestro Garrido fueron bien pensadas y las ponemos en marcha. Que ese campeonato nacional en educación si sirve. Que no somos una carga estatal y no tenemos que estar rogando, llorando, y llevarnos desprecios y burlas.
Que podamos solucionar nuestros problemas, en estricto orden, de: 1. Empresas que aprovechen nuestros productos y generan empleo e ingresos, 2. Carreteras vitales (Medellín-Quibdó-Pereira, Quibdó-Nóvita-Cartago-Cali-Buenaventura, Vía al Mar, Carmen del Darién-Nuevo Belén de Bajirá) y 3. Fortalecimiento de HSFA, entre otras. Nos toca creer, creer como el comercial del Grupo Nutresa denominado “El Sabor de Creer”, porque “Creer es el motor que nos impulsa: creer en uno, creer en el otro, creer en nosotros”. Y como dice: “¿Dónde está mi gente”?
*Profesional de las Ciencias Biológicas, el Medio Ambiente y del Desarrollo Sostenible.







