Un valioso patrimonio audiovisual conservado por el Archivo Fotográfico y Fílmico de la UTCH rescata escenas únicas de la vida social y cultural del Chocó
En una época en la que tener una cámara filmadora era un privilegio reservado para pocas familias del Chocó, el médico cartagenero Lascario Barbosa Avendaño registró con su cámara de 8 milímetros escenas familiares, eventos sociales y espacios urbanos que hoy constituyen uno de los archivos audiovisuales más importantes sobre la historia de Quibdó en la mitad del siglo XX.
Las imágenes, filmadas entre 1955 y 1958, sobrevivieron al paso del tiempo, la humedad y el deterioro gracias a un proceso de recuperación impulsado desde 1998 por la Fundación Beteguma y el investigador Gonzalo Díaz Cañadas, dentro del proyecto El Chocó en Blanco y Negro: Recuperación del Patrimonio Visual.
Actualmente, este material hace parte del Archivo Fotográfico y Fílmico de la Universidad Tecnológica del Chocó, donde permanece como uno de los registros visuales más valiosos sobre la vida cotidiana, social y urbana del departamento.
Las películas Kodak de 8 mm fueron reveladas originalmente en Bogotá y años después trasladadas a Alemania por Horst Finck (QEPD), esposo de una de las hijas del médico Barbosa, quien logró realizar la transferencia del material al formato VHS antes de que gran parte de las cintas desapareciera por los efectos del hongo y la humedad tropical. Posteriormente, el material fue digitalizado por Gonzalo Díaz Cañadas y preservado como patrimonio documental del Chocó.
Un Quibdó que quedó grabado en celuloide
Las filmaciones muestran escenas familiares en el Parque Centenario de Quibdó, paseos sobre el río Atrato y jornadas recreativas en la finca “Oriente”, ubicada a orillas del río Munguidó. También aparecen celebraciones religiosas, cumpleaños, primeras comuniones y actos públicos que permiten reconstruir aspectos fundamentales de la vida social de la ciudad durante los años cincuenta.

En las imágenes desfilan reconocidas familias y personajes de la época, mientras la cámara captura detalles de una ciudad marcada por el río, la convivencia social y la vida comunitaria.
Uno de los registros más destacados corresponde a un desfile militar del Batallón Bomboná y una celebración posterior en el casino militar, donde aparecen autoridades civiles y militares de entonces, convirtiendo las imágenes familiares en un documento histórico de enorme valor para la memoria regional.
El archivo también conserva escenas de niños jugando en las aguas cristalinas del río Munguidó, viajes en la embarcación “La Confianza” y encuentros sociales en la finca familiar, espacios que retratan las dinámicas culturales y recreativas del Quibdó de mediados del siglo pasado.
El auge del cine familiar en el Chocó
De acuerdo con testimonios recopilados durante la investigación, varias familias acomodadas del Chocó accedieron a cámaras y proyectores de cine aficionado gracias a la oferta promovida por cooperativas y entidades como el Banco de la República en las décadas del 40 y 50.
Antes de la llegada de la televisión a Colombia en 1956, estas cámaras permitieron registrar momentos familiares y acontecimientos públicos que hoy se convierten en documentos históricos excepcionales.
En ese contexto, el médico Lascario Barbosa Avendaño desarrolló una intensa afición por la fotografía y el cine doméstico, dejando un legado visual que décadas después adquiriría un enorme valor patrimonial.
Del álbum familiar al patrimonio histórico
Parte de este material audiovisual fue incorporado posteriormente al documental El Chocó en Blanco y Negro, considerado pionero en la recuperación de archivos fílmicos y fotográficos del departamento.
Más allá de su valor familiar, las imágenes constituyen hoy un testimonio irrepetible sobre la arquitectura urbana, las costumbres sociales, la vida ribereña y los espacios públicos del Quibdó de mediados del siglo XX.
La conservación de este archivo demuestra la importancia de rescatar, digitalizar y proteger los documentos audiovisuales familiares del Chocó, muchos de ellos amenazados por el deterioro físico y el paso del tiempo.
Lo que alguna vez fue un recuerdo íntimo terminó convertido en memoria colectiva de toda una región.






