EL SALÓN OLIMPIA Y LA LLEGADA DEL CINE PARLANTE AL CHOCÓ. Por :Gonzalo Díaz Cañadas *

El domingo 4 de diciembre de 1932 fue un día histórico para Quibdó y la historia del cine en el Chocó con la apertura del Salón Olimpia que por primera vez traía a esta ciudad, un magnifico equipo de cine parlante, inaugurado con la gran obra “Resurrección” (1899), basada en la inmortal obra de Tolstoy de 1931. y como segunda función “Del mismo barro” con Mona Maris and Juan Torena (1930), otra súper producción de gran lujo.

La empresa cinematográfica Olimpia creada en 1932 que tenía  salones en Quibdó, Istmina, Condoto pertenece al corresponsal de este diario Mosquera Lozano, en asocio con los señores Jorge Enrique Díaz Ruíz e Ibrahim Zuñiga, del comercio de Quibdó y es la única empresa en su género de la región[1].

El histórico acontecimiento había sido previamente anunciado por el Periódico ABC, que informó sobre la llegada desde Medellín de Guillermo Rodríguez, funcionario de Cine Colombia, encargado de instalar el moderno equipo parlante en el Salón Olimpia.

La noticia del acontecimiento que partió en dos la monotonía de la ciudad, la entregaron al país a través del periódico El Heraldo de Istmina el corresponsal Mosquera Lozano en su sección Notas Baratillo del Heraldo y el periodista Servando Ferrer García. Corresponsal en la edición 286, diciembre, 9 de 1.932., daban la bienvenida al cine parlante, el cine mudo, la seña, carteles llegaban a su fin, con la llegada del primer aparato de cine sonoro a la cosmopolita Quibdó lo cual se debió “Al temperamento progresista y emprendedor de don Jorge E. Díaz R. a quien le debe Quibdó el contar entre escaso número de ciudades de Colombia que poseen hoy el maravilloso invento del cine combinado. Anoche por la primera vez pudo asistir nuestro público al estreno de una película dialogada y disfrutar de este estupendo invento[2].

«Al registrar complacidos este acontecimiento, que marcó un jalón en el adelanto de nuestra ciudad capital, es oportuno recordar aquí que al entusiasta empresario, señor Díaz R., le debe también Quibdó mucho de su progreso alcanzado en estos últimos tiempos.

Recordamos a propósito que fue él quien introdujo la primera maquinaria para la fabricación de hielo; el primero en montar un confortable salón para la venta de frescos, con todos los elementos modernos y, por último, quien divulgó aquí ese otro prodigio de la’ ciencia moderna conocido con el nombre de radio telefonía. A las buenas cualidades de hombre progresista y emprendedor, preocupado seriamente por el adelanto de su patria chica, une el señor Díaz una clara inteligencia y una muy vasta ilustración. Individuos como él irían muy lejos si les tocara actuar en medios distintos de este en donde la envidia y el pesar del bien ajeno son moneda corriente. Sinceramente felicitamos al empresario por el éxito alcanzado anoche y deseamos que en esta vez sus esfuerzos sean recompensados por el público«decía el corresponsal .

Los empresarios de la empresa Olimpia se caracterizaron por su espíritu cívico y fue así como durante la guerra del Perú y en medio de las campañas que se realizaban en el Chocó para enviar recursos para la defensa nacional, realizaron varias funciones con el patriótico fin de ayudar a la colecta de fondos. [3]

El impacto del cine parlante

El cine había llegado al Chocó en 1914, introducido por Gonzalo Zúñiga y su familia. Durante cerca de veinte años, las proyecciones fueron mudas, apoyadas en señas, carteles y música en vivo. Esta etapa se mantuvo hasta diciembre de 1932, cuando el empresario quibdoseño Jorge Enrique Díaz Ruíz y el Mono Zúñiga, con el respaldo de Cine Colombia, hicieron posible la llegada del cine sonoro a Quibdó.

En uno de los textos más elocuentes de la época, el periódico exaltó el carácter progresista de Jorge Enrique Díaz Ruíz, a quien Quibdó debía no solo la llegada del cine parlante, sino también otros avances modernos como la fabricación de hielo, la radiofonía y diversos servicios urbanos.

Díaz Ruíz, hermano de Delfino y Belisario Díaz Ruíz, fue un destacado periodista, intelectual, dirigente liberal y funcionario público alcalde de Quibdó , además de primer agente de SCADTA en el Chocó y gestor de múltiples iniciativas de vanguardia para la región.

Reacciones regionales

Los celos del San Juan

La Llegada del Cine parlante a Quibdó el 4 de diciembre de 1932, por gestión de los empresarios Jorge Díaz Ruíz y el Mono Zúñiga, desató celos de los amigos progresistas de en Istmina y Condoto en la región del San Juan, según se desprende de picarescos telegramas publicados en el periódico El Ciempiés de Quibdó, en diciembre 11 de 1932 enviados a raíz del histórico acontecimiento[4].

El hecho según los jocosos telegramas dirigido a la presidencia, habría generado mal de rabia en algunos habitantes, que pretendían invadir a Quibdó con el fin de apoderarse del moderno aparato.

La llegada del Cine parlante causó diversas sensaciones, opiniones, telegramas que fueron publicados en el Ciempiés y que hoy publicamos gracias a la Hemeroteca Digital del Chocó.

Istmina 10 de diciembre de 1932

Presidente Bogotá

Anoche estrenose Quibdó equipo cine parlante. Este motivo pueblo istmineño atacado de mal de rabia. Impotentes contenerlos. Pretenden invadir capital Atratense, apoderarse equipo, trasladarlo esta. ¿Qué hacemos?

Sergio Abrahán, Antonio Tete, Roque y Ferruco

Condoto 10 de diciembre de 1932

Presidente Bogotá

Noticias llegadas de Istmina avisan pueblo revuelto motivo estreno parlante en Quibdó. Esta población oyense alaridos, piden cabeza Jorge Díaz., Mono Zuñiga empresarios. Témese invasión Atrato, ofrecemos ayuda fin evitar conflicto graves proporciones.

Mabadias, Wasfi, Guzmanes, Malfitano, Rodoortíz, Negro Restrepo Lozanos, Diegramirez

Temporada de cine sonoro

“El Impostor” y “El Valiente”: las películas de cine sonoro presentadas en Quibdó (1933)

En enero de 1933, la ciudad de Quibdó vivió uno de los acontecimientos culturales más importantes de su historia gracias a la llegada del cine sonoro. Con la exhibición de las películas “El Impostor” y “El Valiente”, totalmente habladas en español, el público chocoano experimentó la magia del séptimo arte acompañado de sonido sincronizado, marcando el fin de casi dos décadas de cine mudo en la región.

El 6 de enero de 1933 se realizó la gran inauguración del Salón Olympia, con una temporada de cine matiné en la que se presentaron las películas “El Impostor” y “El Valiente”, según registró el Periódico ABC. Estas funciones causaron gran emoción entre los asistentes y transformaron definitivamente la forma de disfrutar el cine en Quibdó.

Las películas

“El Impostor” (1931) es una producción estadounidense de los géneros drama y crimen, dirigida por Lewis Seiler. Fue protagonizada por Juan Torena (Sir Alfred Gray), Blanca de Castejón (Sandra), Carlos Villarías (Sir Arnold Bronson), Julio Villarreal (Harry Palmer) y Juan Aristi Eulate (Capitán Lester). La película fue grabada originalmente con diálogos en español y contó con la colaboración argumental de Matías Cirici Ventalló, Denison Clift, Garrett Fort y Jack Wagner.

Por su parte, “El Valiente” fue un largometraje de ficción estadounidense basado en el argumento The Valiant, de Holworthy Hall y Robert Middlemass, consolidándose como otra de las producciones emblemáticas del cine sonoro temprano proyectadas en Quibdó.


[1] El Heraldo Año IV No 287 diciembre 21 de 1932

[2] Periódico El Heraldo de Istmina Edición 286, diciembre, 14 de 1.932.

[3] El Heraldo, octubre de 1932

[4]  El Ciempiés de Quibdó, No 02 diciembre 11 de 1932

*Director del Archivo Fotográfico y Fílmico del Chocò UTCH

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