Quibdó, junio 8 de 2026
A principios de 1970 aparece en Quibdó, concretamente en el Barrio La Yesquita, un personaje que de inmediato llamó la atención de la comunidad, por su atuendo y aspecto físico; llevaba consigo a todas partes una Biblia, vestía un hábito franciscano, las facciones de su cara negra correspondían a un hombre bien parecido, su cabello como decimos en el Chocó era pasudo, largo recogido con un moño atrás, en su frente ceñía siempre una balaca, presentaba una barba medio canosa y tupida, era de complexión delgada, de mediana estatura y tenía una visible cojera. Como era un desconocido para la población, lo apodaron como “El Cristo negro”
Se trataba de nadie más ni menos, que de Elimelec Copete Mosquera, quien se había marchado de Quibdó a la edad de 14 años, para Cartagena en una de las tantas embarcaciones que cubrían el comercio por el Río Atrato entre las dos ciudades. Elimelec, vivió un tiempo en Cartagena y posteriormente en Barranquilla, donde permaneció hasta cumplir los 18 años, cuando fue reclutado para prestar el servicio militar. Elimelec desde la escuela se mostró como un muchacho vivaz e ingenioso, con aptitudes para el canto y el baile, las cuales desarrolló durante su juventud y parte de su vida de adulto, se vestía y calzaba siempre de blanco, no fumaba y era bebedor social.
Había nacido en la población de Cértegui en 1928, de la unión matrimonial de Griseldino Copete Mosquera y Ana Teresa Mosquera, naturales de Tadó. Griseldino era sastre de profesión y Ana Teresa, maestra y le había enseñado a su hijo a leer y escribir, cuando se desempeñaba como docente en ese lugar.
Fue un hombre andariego, sus familiares en el Chocó, se daban cuenta de su existencia, cuando algún paisano venía a Quibdó y comentaba haberlo visto en Bogotá, Medellín o en cualquiera otra ciudad, en la última que lo vieron fue en Buenaventura, trabajando en Puertos de Colombia.
En 1968, llega la noticia a Quibdó, que Elimelec, se encontraba hospitalizado, en Buenaventura, que su estado de salud era delicado; por causa de un Accidente Cerebro Vascular (derrame cerebral), tipo isquémico, con ocasión a un coagulo en una arteria que impidió el flujo sanguíneo a una parte de su cerebro; razón por la cual su hermana la Zita Copete de Peña, enterada de esa situación viaja a Buenaventura y constata que el accidente, le dejó como secuelas a su hermano, una alteración del comportamiento, más una cojera en una de sus piernas; razón por la cual Puertos de Colombia le reconoce una pensión de invalidez.
Como se anotó antes, esa alteración del comportamiento, que la Psiquiatría antes denominada trastorno mental, que necesariamente no se traduce en locura, se manifestó en Elimelec, en un deseo de convertirse en lector compulsivo de la Biblia y de contera en predicador de la misma, situación que le acarrea en Buenaventura, desavenencias, con su compañera permanente y los 3 hijos de esa relación. Por lo anterior por Elimelec, asume emprender su regreso al Chocó, después de tantos años de ausencia.
Con recursos provenientes de su pensión de invalidez, Elimelec, adquiere una carreta tirada de un caballo, para transportar escombros y otro tipo de carga, y al paso de las calles gritaba repetidamente a voz en cuello, el nombre de Jehová y también entonaba generalmente canciones como Lucerito de plata que interpretaba el Trío Vegabajeño de Puerto Rico, Tristeza marina de Leo Marini, La Maldita pared de Daniel Santos y La Primera piedra de Celio González.
Elimelec, fue objeto de burlas de los muchachos de la época, y de múltiples comentarios de adultos, que lo consideraban un desmentizado; sin embargo personas mayores que hablaban a menudo con él, me aseguraron que sus conversaciones eran coherentes, sobre cualquier tema, y cuando hablaba de la Biblia, podía recitar versículos del Antiguo y Nuevo Testamento. En igual sentido me comentaron algunos amigos de Elimelec en vida, siendo ellos muchachos, que aquel era una persona interesante en contar historias de vida, que les daba consejos y era un ferviente admirador de Fidel Castro.
De Elimelec se afirmó en revistas de circulación nacional, que era una especie de “hippie” y en algún libro local que leí, se anotan cosas de su vida que correspondían más a ficción que a la realidad, como que dormía en cualquier parte y aguantaba hambre, desconociendo que siempre contó con el apoyo de sus familiares cercanos, que nunca le faltó dinero en la medida que era un pensionado y hacía sus “camarones” en el coche suyo.
Vale anotar, que Elimelec además de la alteración del comportamiento, tenía problemas renales y sufría de asma, por ello cuando en las noches que no había lluvia, si se le agudizaban los síntomas de esa patología, como opresión en el pecho y sentirse agitado, sacaba su cama al andén en el entendido, que con esa medida, podía dormir con un poco de alivio.
Elimelec falleció en Quibdó a la edad de 52 años en el mes de 0ctubre de 1980, cuando le sobrevino un segundo Accidente Cerebro Vascular; tuvo 7 hijos reconocidos, así: Sofonías, Galvin, Wilman, Teresa y 3 más en Buenaventura, de quienes no pude obtener sus nombres; no obstante él, afirmaba que eran 13 hijos en total, omitiendo mencionar sus nombres y el de las progenitoras. Fueron sus hermanos: Atilano, Santiago, Miliza, Zita, Colombia, Francia y Teresa.
Elimelec Copete Mosquera, “El Cristo negro” de Quibdó.Por:Américo Murillo Londoño -Mis memorias






