Quibdó noviembre 2 de 2026
Burton Isenor, un ciudadano Ingles había escuchado sobre el potencial aurífero del Río Andágueda; por eso vino al Chocó en 1920 y en un recorrido por ese Río, observó en una vuelta del mismo, que ese era el sitio ideal para construir una planta eléctrica de consumo barato.
Burton Isenor comunicó de su hallazgo a una compañía Inglesa que tenía una filial en Nueva York, la cual dispuso que los ingenieros hidráulicos de esa firma, hicieran un viaje de reconocimiento a la región. De regreso los profesionales de ingeniería rindieron un informe favorable para desarrollar un proyecto de construir una hidroeléctrica en el Chocó.

Con miras a esos efectos, protocolizaron mediante escritura pública la “Empresa Eléctrica del Andágueda, Inc.” como una sociedad anónima, en la Ciudad de Wilmington en el Condado de New Castle, a la que posteriormente le cambiaron de nombre por el de “Compañía Minera del Andágueda”, se designó como Presidente de la misma, al señor Charles Magneli y como Gerente para Colombia, a Burton Isenor.
Vale anotar que la compañía británica minera “Anglo Colombian Development Company” (ACDC) que operaba en Andagoya, acordó con la “Compañía Minera del Andágueda” el suministro de energía eléctrica, para sus actividades mineras en el Sanjuan. Fueron los británicos que trajeron al Chocó de sus colonias o islas del Caribe, los denominados “chombos” (afrodescendientes que hablaban otro idioma diferente al Castellano) para comunicarse de primera mano con ellos y para que sirvieran de intermediarios con los nativos; de allí aparecen apellidos como: Brayan, Murrain, Maturin, Nike, Williams, etc.

Después de cumplir con los trámites administrativos del caso ante las autoridades de Colombia, se inicia el proceso de escogencia del lugar donde se instalaría el trincho, turbinas, cuarto de máquinas, torres para el cableado que conduciría la energía y el sitio donde se construyó el campamento inicial y el definitivo para alojamiento de los directivos y subalternos. Para el inicio de los trabajos se contrataron obreros hasta en un número de 400 y se da inicio a los trabajos en forma oficial en el mes de julio de 1922, labor que se culmina en 1924. Todo lo anterior Conforme a la publicación que hizo el Periódico ABC, en su edición del 12 de octubre de 1924.
Es del caso precisar, que el Trincho fue una estructura conformada por trozas de árboles, superpuestas unas sobre otras ancladas por medio de un cable de acero, y fue construido por unos buzos expertos en la materia, para cumplir funciones de un muro de contención para que parte de las aguas del Río Andágueda se desviaran por un brazo del río, que fue abierto o construido específicamente para llevar dichas aguas con dirección a las turbinas.
El trincho de La Vuelta, contaba con un equipo de trabajadores encargados de hacerle mantenimiento, quitando ramas y árboles que se atascaban en las crecientes del río, que a veces por el tamaño, tocaba cortarlos con serrucho, habida consideración a que en esas épocas, no había motosierras.
Como era apenas natural la construcción del trincho, impedía el paso de canoas y lanchas, que desde la población de Lloró, aguas arriba llevaban a Bagadó; razón por la cual se tuvo que implementar a las obras antes citadas, unas esclusas, vale decir un pequeño canal, donde ingresaban las embarcaciones en tránsito de lloró a Bagadó, que subía el nivel de las aguas contenidas en su interior, para que lanchas pequeñas y /o canoas continuaran su rumbo, si por el contrario, el viaje era de Bagadó a Lloró, el canal bajaba el nivel de las aguas, que entre la parte baja y la alta había una diferencia de aproximadamente 7 metros. El citado canal tenía una extensión aproximada de unos 13 metros de largo por 1 de ancho.

Las dos turbinas de la hidroeléctrica, cada una de ellas tenía capacidad para producir 1.000 kilovatios, para suministrarle energía a manera de compensación por esa servidumbre de paso, donde estaban instaladas las torres encargadas de soportar el cableado que conduciría la energía eléctrica desde el corregimiento de La Vuelta hasta Andagoya, pasando por Cértegui, Tadó e Istmina. También la Compañía Minera, le suministró energía a Condoto y Nóvita.
En principio la hidroeléctrica, abastecía el suministro de las poblaciones arriba anotadas, en la medida que en las casas el consumo de energía era bajo; debido a que el servicio no era permanente, los bombillos eran máximo 3 cuya iluminación no era la mejor, nada de neveras ni estufas, se cocinaba con leña, y menos existían lo equipos de sonido. Por lo anterior con el paso del tiempo, la empresa tuvo la necesidad de adquirir 3 plantas de energía, que operaban en Andagoya, a base de Diesel.

Fueron de los primeros trabajadores operativos de la Hidroeléctrica de la Vuelta los siguientes señores: Juan Francisco Luna Caicedo (Administrador y Pagador) Etanislao Minotta (Jefe de Taller) Fabian Cáceres (Jefe de patio y obreros) Emérito Hinestroza ( Jefe del aserrío y ebanistería) Operarios de la planta eléctrica (Alipio Machado, Evaristo Sinisterra, Inocencio Salamandra, Luis Cuesta, Matildo Minotta, Guillermo y Toribio Andrade)
Ñapa: En Tutunendo entre los años 50 y 60, existió una micro central eléctrica, cuya represa es la que hoy se conoce como Sal de frutas. El servicio se prestaba diariamente de 6 a 8 P.M. durante los días de la semana y el sábado hasta las 12 P.M. El operador o técnico de la planta se llamaba Zoilo, de quien se afirma por parte de las malas o buenas lenguas, que cuando se hacían fiestas en Tutunendo y no lo invitaban, Zoilo sin ningún reato, en lo mejor del baile apagaba la planta, dejando a la población completamente a oscuras.








