La publicidad farmacéutica dominó los periódicos del Chocó durante gran parte del siglo XX
Por décadas, las páginas de los periódicos del Chocó estuvieron inundadas de anuncios de medicamentos, tónicos, jarabes, purgantes y remedios que prometían aliviar o curar las enfermedades que más afectaban a la población. Una revisión de publicaciones históricas como ABC, El Día, El Heraldo de Istmina y otros periódicos regionales revela que la publicidad farmacéutica constituyó una de sus principales fuentes de financiación y, al mismo tiempo, una ventana para comprender las condiciones sanitarias que enfrentaban los habitantes del departamento.
A comienzos del siglo XX, Quibdó y gran parte del Chocó padecían una compleja realidad sanitaria. La escasez de médicos, hospitales y servicios de salud coincidía con la presencia de enfermedades tropicales como la malaria, el pian, la tuberculosis, las infecciones intestinales y múltiples afecciones derivadas de las difíciles condiciones ambientales de una región rodeada de ríos, humedales, quebradas, pantanos y extensas zonas selváticas.
En ese contexto, los periódicos se convirtieron en un importante medio de difusión de productos farmacéuticos procedentes de laboratorios nacionales e internacionales. Las multinacionales de la época encontraban en la prensa regional un canal eficaz para promocionar sus remedios, respaldándolos con argumentos científicos, testimonios de éxito y mensajes persuasivos que buscaban generar confianza entre los lectores.
La abundante presencia de estos anuncios permite inferir que gran parte de la población recurría a la automedicación o seguía las recomendaciones publicadas en la prensa. Farmacias y casas comerciales de Quibdó distribuían estos productos, que pasaban a formar parte del botiquín familiar y eran considerados una solución accesible frente a la limitada atención médica disponible.
Un catálogo de enfermedades y remedios
La investigación adelantada por la Hemeroteca Digital del Chocó ha permitido identificar más de cincuenta productos farmacéuticos anunciados en la prensa regional para tratar las más diversas enfermedades y dolencias.
Los anuncios estaban acompañados de ilustraciones, grabados y clichés tipográficos importados de Europa y Estados Unidos, reflejando los modelos publicitarios de los países de origen de las compañías farmacéuticas. Los textos destacaban la efectividad de los tratamientos e incluso explicaban las dosis y formas de aplicación.
Entre los productos más llamativos identificados en los periódicos figuran:
Vaginol, recomendado para las mujeres bajo el eslogan de ser «el remedio para conservar su sexo», indicando una cucharadita en un vaso de agua como fórmula de uso.
Vermífugo El Valle, purgante contra las lombrices, cuya publicidad afirmaba: “Los médicos lo formulan, las madres lo bendicen”.
Jarabe Antitísico, promocionado para prevenir la tisis y la gripe.
Compuesto Picot, recomendado para combatir el reumatismo, los dolores de espalda y la hidropesía. En el Chocó era distribuido por Julián Meléndez, reconocido farmacéutico y propietario de la histórica Farmacia Colombia de Quibdó.
Fécula de Maíz La India, presentada como un alimento ideal para la nutrición infantil y el fortalecimiento de los adultos.
Water Carrol, agua mineral cuya publicidad aseguraba que había salvado numerosas vidas.
Acidurina, promocionada como un poderoso eliminador del ácido úrico y remedio eficaz contra el artritismo, la gota y el reumatismo.
La variedad de productos era tan amplia que prácticamente existía un remedio para cada mal conocido, desde enfermedades tropicales hasta dolores musculares, trastornos digestivos y problemas nutricionales.
La salud como prioridad en una región vulnerable
La frecuencia de estos anuncios permite reconstruir un panorama de las enfermedades más comunes que afectaban a la población chocoana. Las epidemias, endemias y brotes sanitarios marcaron la historia regional durante buena parte del siglo XX. Incluso las mordeduras de serpiente aparecían de manera recurrente en la publicidad, acompañadas de la oferta de antídotos y tratamientos especializados.
Los periódicos no solo informaban; también se convirtieron en una especie de guía médica para una población que enfrentaba enormes dificultades para acceder a profesionales de la salud. Los anuncios farmacéuticos respondían a una necesidad real de la sociedad y reflejaban las preocupaciones cotidianas de las familias.
Un legado documental para la historia de la salud en el Chocó
Más allá de su valor publicitario, estos anuncios constituyen hoy una valiosa fuente histórica. Permiten conocer las enfermedades que más afectaron a la población, los tratamientos disponibles, las estrategias comerciales de la industria farmacéutica y las prácticas de autocuidado desarrolladas en una región donde la medicina tradicional y el uso de plantas medicinales coexistieron con los productos industriales.
Muchas de las enfermedades que aparecen en los periódicos de hace un siglo continúan afectando a comunidades del departamento que aún enfrentan dificultades de acceso a servicios de salud. Por ello, el estudio de estas publicaciones no solo ayuda a comprender el pasado, sino también a reflexionar sobre desafíos que siguen vigentes.
La Hemeroteca Digital del Chocó continúa recuperando y analizando este patrimonio documental, ofreciendo información de gran valor para futuras investigaciones sobre la historia de la salud pública, la publicidad, la medicina y las prácticas culturales de una de las regiones más biodiversas y complejas de Colombia.










































