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Serie : Los Pintores del Chocó (V) “Ahí está pintado el Chocó” la historia visual desde la colonia hasta hoy. Por : Gonzalo Díaz Cañadas y Luis Fernando González

Vista de Quibdó Litografias reproducidas del libro de John C. Trautwine, Rouge notes o fan exploration for an inter-oceanic canal route bar way of the rivers Atrato and San Juan, in New Granada, South America, Philadelphia, Barnard & Jones Printers, 1854

Vista de Quibdó reproducida del libro de John C. Trautwine, Rouge notes o fan exploration for an inter-oceanic canal route bar way of the rivers Atrato and San Juan, in New Granada, South America, Philadelphia, Barnard & Jones Printers, 1854

“Ahí está pintado el Chocó” estuvo de itinerancia en Quibdó,Villavicencio,Cali y llegó hasta el salón regional 41 salón nacional de artistas 2009

Esta investigación curatorial, realizada por Gonzalo Díaz Cañadas y Luis Fernando González Escobar de la Fundación Beteguma, ganadores de una de las becas del Salón

Octubre Zona Pacífica, proyecto que participó en el 41 Salón Nacional de Artistas realizado en la ciudad de Cali. Esta investigación que recoge la historia de las artes plásticas en el Chocó desde la colonia hasta hoy, contó con el apoyo del Consejo Departamental de Artistas plásticos del Chocó, la Universidad Tecnológica del Chocó y el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico

En el marco de los 12 Salones Regionales de Artistas Zona Pacífica desde el 17 de diciembre de 2007 la exposición realizó un recorrido por la historia visual del Chocó y mostró desde las primeras ilustraciones y grabados de aventureros europeos de los siglos XVII, XVIII Y XIV, hasta la producción de la plástica contemporánea local.  “Ahí está pintado el Chocó” es entonces la reunión de dos miradas contrarias pero complementarias: en el primer caso la de las imágenes plasmadas en ilustraciones, grabados o pinturas por parte de viajeros, ilustradores o artistas foráneos o extranjeros, desde el siglo XVI hasta el siglo XX; y en el segundo, la de los artistas chocoanos que comenzaron a recrear y representar su propio entorno. De esta manera esta confluencia de trabajos y de miradas permite ver qué imágenes y qué imaginarios se han construido tanto al interior del Chocó o de la cultura chocoana, como desde afuera.

Overflow of the leveer-Litografias reproducidas del libro de John C. Trautwine, Rouge notes o fan exploration for an inter-oceanic canal route bar way of the rivers Atrato and San Juan, in New Granada, South America, Philadelphia, Barnard & Jones Printers, 1854

Con la participación de artistas chocoanos como Jairo Marín Jaime Leudo, Edwin Fernando Serna David, Leyson Rivas la muestra realizó itinerancia en Quibdó, Cali y Villavicencio e hizo parte de la programación de los Salones Regionales 2007-2008, permaneciendo en las instalaciones del Centro Nacional de Documentación de las Culturas Afrocolombianas hasta el 30 de diciembre del 2008.

Uno de los mayores atractivos de la muestra es la representación del Chocó a través de diferentes miradas. Por un lado, están las imágenes de artistas e ilustradores extranjeros construidas a partir de grabados, ilustraciones y pinturas, y por otro, la observación de los artistas chocoanos a su entorno.

Según el investigador Luís Fernando González, curador de la muestra, “De esta manera la comunidad podrá entender qué tan importante, qué tan trascendental es su propia cultura en un contexto no sólo local sino internacional y mundial, e incluso superar ciertos estigmas y entender y valorar lo que desde el interior se ha entendido, que es un valor importante y fundamental en el proceso de construcción de una sociedad”

Los artistas Jairo Marín y Edwin Serna David con el investigador Gonzalo Díaz Cañadas durante el Salón 2007-2008 Regional en la Biblioteca Departamental de Cali. Foto archivo

El 41 Salón Nacional de Artistas Urgente, se inauguró en Cali en el año 2008. Éste reactivó la vida cultural y artística de la ciudad de Cali y también marcó desplazamientos importantes al interior del mismo Salón. Este abrió sus puertas a importantes creadores del exterior, quienes establecieron un encuentro desde la vitalidad de la creación con las muestras regionales.

El trabajo de investigación permitió acumular aproximadamente 800 imágenes, muchas de ellas conocidas por los especialistas, pero no por las comunidades, con las cuales se realizó una exposición itinerante, como herramientas pedagógicas para el (re)conocimiento y conservación de todo este patrimonio cultural del Chocó y Colombia.

De aquí en adelante los artistas ´plásticos ha venido participando de manera esporádicas en exposiciones y espacios que se generan de manera coyuntural, continuando muchos de ellos su actividad de manera exclusiva al arte, cambiándola en la mayoría de los casos con la docencia, pues el medio y el contexto no garantizan la supervivencia y apoyo a los artistas.

Se siguen careciendo de galerías, museos de arte, eventos como las bienales no se han vuelto a realizar con regularidad, mientras ganan espacios en la capital del Chocó técnicas y géneros como el muralismo, con representantes nacionales que se ha tomado las paredes de la ciudad.

La historia visual del Chocó

El Chocó es un territorio largamente descrito y memorizado. La oralidad y la escritura como formas predominantes. Lo oral como forma cultural propia de las comunidades para transmitir su heredad. La escritura, ya sea la literatura -el ensayo o la investigación histórica-, por propios o ajenos, chocoanos, colombianos o extranjeros, la manera más utilizada para describir, explicar o comprender este rico, variado y complejo etnocultural del noroccidente colombiano. Pero, ¿el lenguaje visual que papel ha jugado? ¿De qué manera ha estado ausente o presente en la manera de expresar un(a) idea(s) o una(s) imagen(es)?

Alcalde de Tebada acuarela de Manuel María Paz, 1853, reproducida de Acuarelas de la Comisión Corográfica: Colombia 1850 – 1859

La fotografía, el dibujo o la pintura, en general han sido vistos como auxiliares del lenguaje escrito. Han sido utilizados básicamente como ilustraciones de los relatos escritos y pocas veces visto como un lenguaje que tenga la suficiente capacidad de expresar y describir de manera autónoma. Pero, además, el predominio cultural de la oralidad en buena medida hace pensar la existencia marginal o poco relevante de su práctica, uso y posibilidad expresiva por parte de los mismos chocoanos, a no ser en los últimos años.

De ahí que plantear una historia visual del Chocó tenía una doble connotación: quiénes, de qué manera y por qué lo han representado y proyectado desde afuera; y, quiénes, desde cuándo y cómo, lo han realizado desde adentro. “Ahí está pintado el Chocó” es entonces la reunión de dos miradas contrarias pero complementarias: en el primer caso la de las imágenes plasmadas en ilustraciones, grabados o pinturas por parte de viajeros, ilustradores o artistas foráneos o extranjeros, desde el siglo XVI hasta el siglo XX; y en el segundo, la de los artistas chocoanos que comenzaron a recrear y representar su propio entorno. De esta manera esta confluencia de trabajos y de miradas permite ver qué imágenes y qué imaginarios se han construido tanto al interior del Chocó o de la cultura chocoana, como desde afuera.

El proceso de investigación tuvo entonces las mismas rutas, la externa y la interna. La primera planteó la pesquisa y el rastreo de dibujos, ilustraciones –en grabados (en cobre, madera o linóleo), acuarelas, fotograbados o litografías- y las pinturas, publicadas o no en libros, revistas, periódicos, ya fuera ediciones inéditas o en reediciones, muchas ya conocidas, otras de poca circulación y, por tanto, menos conocidas; pero, también, en pinacotecas o depósitos de museos, que permitieron conocer obras nunca utilizadas como ilustración sino que eran obras de artes, donde los artistas tuvieron un contacto fundamental con la geografía, el paisaje, la sociedad y la cultura chocoana, como los casos del alemán Guillermo Wiedemann o el antioqueño Pedro Nel Gómez, entre otros. Como toda ruta se reconocen los mojones ya referenciados –las acuarelas de Manuel María Paz en el marco de la Comisión Corográfica-, pero también hechos inéditos o los sorpresivos redescubrimientos; por ejemplo, la manera cómo ya desde finales del siglo XVI, en una geografía ficción, se describen porciones de territorio de lo que luego será el Chocó geográfico y cultural o los distintas obras de arte de autores como los casos del alemán Guillermo Wiedemann o el antioqueño Pedro Nel Gómez, entre otros.

La segunda ruta, esto es, la mirada desde adentro, implicó a su vez un doble recorrido: el de las fuentes secundarias de la prensa, las revistas y en general las distintas publicaciones que dan cuenta de las exposiciones y obra de artistas chocoanos; y el de las entrevistas a los autores, lo que implicó visitarlos en sus casas y talleres (cuando los tenían), ya en la capital Quibdó o en los distintos pueblos: Istmina, Tadó, Condoto, Nóvita, entre otros, siguiendo más que los caminos de la geografía las del anonimato de la gran mayoría de ellos. Olvido y anonimato histórico y presente, pues tanto se desconoce a un gran hacedor de tiempos pasados como José de la O Moreno, como el novato pintor de Nóvita o de cualquier pueblo fluvial, desconocedor de todas las reglas del arte. Con esta mirada desde adentro no sólo se intenta ubicar a los primeros artistas que se preocuparon por establecer desde sus propios deseos estéticos un diálogo con su medio, ya de manera autodidacta o formalmente en la academia, sino prácticamente la realización de un inventario de los artistas plásticas chocoanos desde principios de siglo XX hasta el presente, con sus historias de vida, producción, destino de sus obras y el análisis pictórico y del movimiento artístico en el cual se desarrolla la plástica en el Chocó.

La confluencia de las dos rutas permite contrastar y enrostrar las disimiles imágenes que se han construido, desde las formas más delirantemente imaginativas y prejuiciosas, eurocentristas y si se quiere racistas, hasta las maneras mucho más sensibles, poéticas y respetuosas en su acercamiento a una realidad, a una cultura, a un entorno. La(s) imagen(es) del Chocó, su territorio y habitantes, se multiplican en los grabados, pinturas, acuarelas, formas y colores que se proyectan hacia el exterior de muy diversas maneras, con recepciones que muchas veces se corresponden a los intereses de los receptores, pero que al interior han ido formando una identidad que refleja el trasegar de una raza por un territorio biodiverso, mágico, exuberante y complejo; rico en imágenes que captan lo atractivo y lo exótico, la riqueza cultural y paisajista, las tradiciones y las prácticas productivas, los ritos y mitos, en general, esa abundante riqueza material y espiritual que siempre inspiró y produjo obras que en su esencia se han constituido en un patrimonio cultural disperso e ignorado.

El trabajo de investigación permitió acumular aproximadamente 800 imágenes, muchas de ellas conocidas por los especialistas, pero no por las comunidades, con las cuales se realiza una exposición itinerante y se producirá un CD multimedia interactivo, en ambos casos herramientas pedagógicas para el (re)conocimiento y conservación de todo este patrimonio cultural del Chocó y Colombia.

Ver Galería Virtual La mirada de adentro https://www.flickr.com/photos/artechocoano/ y de afuera https://www.flickr.com/photos/1988817

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