Hoy, que todo se sabe, escribir sobre el “Presidente” Uribe resulta áspero, aburridor y contaminante. Incluso, hasta te corrigen: el Expresidente Uribe. Si escribes sobre el paramilitarismo, te lo vinculan con el bloque metro, las convivir, las chuzadas y a los falsos positivos, si el tema es, el de los hacendados, te recuerdan a Don Alberto Uribe Sierra y los doce apóstoles en la finca Guacharacas, sus nexos con la oficina de Envigado, Pablo Escobar y Don Berna, si opinas sobre corrupción y política, la cosa se complejiza: aparecen los amigos ganaderos, banqueros e industriales vinculados con los alcaldes, gobernadores y paramilitares elegidos congresistas, Exministros prófugos de la justicia y la ultraderecha encarnada en María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Vicky Dávila y el Exfiscal Francisco Barboza.

Por: Victor Manuel García Ayala
El uribismo también ha impactado objetos culturales y herramientas de trabajo. Sus hijos, Tomás y Gerónimo, herederos de su ADN, lograron que el sombrero “Vueltiao”, tan común en el Caribe colombiano, con el solo hecho de venderlos en sus tiendas, lo paramilitarizaron. Con dedicatorias, se los compran los paramilitares para exhibirlos con orgullo en sus masacres; convirtieron la motosierra, en arma para descuartizar campesinos y lideres sociales no gratos al uribismo.
Cultivado en este entorno, Uribe Vélez utilizó su poder mafioso y el de gobernante, para señalar y denunciar al Senador Iván Cepeda ante la Corte Suprema de Justicia de ser miembro de las FARC y de pagar testigos para señalar sus nexos con él paramilitarismo. En 2018 la Corte cerró el proceso contra Cepeda y abrió uno contra Uribe, y en 2022 pidió medida de aseguramiento, a la que reaccionó renunciando a su fuero de congresista y, el proceso pasó a la justicia ordinaria. En este, la Jueza Sandra Liliana Heredia hizo lectura del sentido del fallo contra el Expresidente después de pasar por varios momentos de solicitudes de preclusión, más de noventa testigos, ciento cinco testimonios y aceptó la presentación de múltiples pruebas, como las interceptaciones a Uribe en el año 2022, la legalidad de las grabaciones de dos relojes espías, hechas por el condenado Juan Guillermo Monsalve, a escondidas, en la conversación con Diego Cadena, abogado del expresidente, quien ofreció beneficios para cambiar los testimonios de algunos paramilitares a favor del Expresidente y aseguró, que él sabía de las investigaciones que se surtían en su contra, y aun así, escenificó toda una historia para exculparse.
Leído el fallo definitivo, el 1 de agosto de 2025, el ciudadano Álvaro Uribe Vélez fue hallado culpable de los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal en concurso homogéneo, calificado como determinador, acreditando así la conducta punible bajo el principio de congruencia a que se refieren los escritos judiciales, y le fue concedido el subrogado penal domiciliaria a doce años de prisión, una multa de $2´24400.000 millones de pesos y, la detención inmediata, de acuerdo a la valoración que se hizo de las pruebas indiciarias y argumentativas. También se harán compulsas a los testigos que intentaron engañar a la Corte y a la Judicatura.
El desenlace de los hechos nos deja como enseñanzas: que “la justicia no se arrodilla ante el poder, que no se decide sobre un hombre si no sobre los hechos y pidió respeto y sensatez”, señaló la Jueza Sandra Heredia. Sobre el proceso de Uribe, no habrá “parte de aguas” ni “Tsunami político” que favorezcan a las ideologías y partidos de izquierdas, progresistas o, a la revancha de los uribistas; las ideologías “wokistas” y los medios de comunicación no podrán “resetear” al país e insinuar de “lawfer”, cuando las decisiones judiciales no le favorezcan a los “intocables” del establecimiento, “las cuchas tenían razón” sobre los falsos positivos y reconocer que el Uribe de hoy, sigue usando la “fachada de rectitud para esconder sus delitos”, afirmó Iván Cepeda.
Comportándose como el “hombre de atrás”, En su último trino de X, Uribe indicó: “lo fundamental, cuando se presentan este tipo de crisis, hay que pensar más en lo personal, en la familia, en los amigos y en las instituciones que son las que salen más afectadas”. Excelente reflexión después de 13 años de juicio, Habemus preso.
Bonus track: Preguntado “Michurrú”, legendario personaje del pacífico, que fue lo que pasó en el juicio contra Uribe, respondió con lenguaje coloquial: “lo que pasó fue que Iván Cepeda apretó bien duro a Uribe de la ingle, y gritó como la otra. Solo que, a esta, Petro no la va a coger de ahí”.
