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EL BARCO HUMANIDAD QUE DONÓ HOLANDA A LA CRUZ ROJA CHOCÓ Y EL JUVENTUD. Por: Américo Murillo Londoño – Mis Memorias (III parte)

El personal voluntario de la Cruz Roja del Chocó, con asiento en Quibdó, dentro del marco de sus actividades que desarrollaban sobre Salud y Bienestar, hicieron presencia con gran éxito en el Barrio El Porvenir con su programa Para que vivan los niños, relacionado con Atención Primaria en Salud, actividad de mucha acogida por parte de la comunidad.

Miembros de la Cruz Roja de Holanda, de visita en Quibdó, tuvieron conocimiento de primera mano la labor del voluntariado de la Cruz Roja Local, por ello y motivados con esa experiencia en el Barrio El Porvenir, los Holandeses, de regreso a su país, iniciaron una campaña con los niños de las escuelas de primaria, consistente en vender cajitas de fósforos, para obtener fondos que se destinarían a la compra de un barco pequeño, que recorrería las poblaciones del Municipio de Quibdó, asentadas en el Río Atrato, brindando a sus habitantes Atención Primaria en Salud.

En 1986 llegó a Quibdó, la esperada embarcación que era metálica, fue bautizada con el nombre de HUMANIDAD, que para iniciar actividades era menester la celebración de un convenio entre la Cruz Roja Departamental del Chocó, con el Hospital San Francisco de Asís; para aquella época fungía como presidente de la Cruz Roja, el Dr. Mario Eliecer Díaz García, y en la dirección del Hospital San Francisco estaba a cargo el Dr. Jesús Alberto Mosquera Perea y en la Subdirección, el Dr. Nicolás Salamandra Martínez.

En el convenio en mención, se estipuló que la Cruz Roja, asumía la operación del Barco, salarios del motorista y apoyo de algunos voluntarios de la institución; por su parte el Hospital San Francisco de Asís, tendría a su cargo el recurso humano de los profesionales que prestarían el año de Servicio Social Obligatorio y medicamentos, para cubrir inicialmente las poblaciones desde Las Mercedes hasta Tagachí. Posteriormente la atención se extendió al Río Quito, asistiendo los Corregimientos de San Isidro, Villa Conto y Paimadó.

Vale anotar, que las poblaciones de los ríos afluentes del Atrato, que no se encontraban en su orilla, serían atendidas con el bote que se llevaba adicionalmente en el barco Humanidad, que también se encargaba de transportar pacientes que requerían atención especial en Quibdó, por la complejidad o urgencia de su patología. El barco HUMANIDAD, tenía capacidad, para transportar el recurso humano suficiente que prestaba la asistencia en salud, conformado por: Médico, Odontólogo, Bacterióloga, enfermera, vacunadoras y personal de saneamiento, labor que se desarrollaba durante 20 días del mes, para ser relevados por otros profesionales por el mismo período.

Con el avance de las actividades que desarrollaba el Barco HUMANIDAD, la Dirección Departamental de la Cruz Roja, y el Coordinador de la Cruz Roja de Istmina, Alfredo Valdés se adelantaron gestiones en Bogotá, ante la Cruz Roja de Holanda, para que se implementara el mismo proyecto del HUMANIDAD, en el Río San Juan, con los voluntarios de la Cruz Roja de Istmina.

En 1987 se hizo efectiva por parte de la Cruz Roja de Holanda, la donación y entrega de una Panga o Bote de fibra de vidrio, con cabina y espacio suficiente para transportar el equipo humano de profesionales encargados de la prestación de Servicios de Atención Primaria en Salud, que en efecto cumplió su labor, cubriendo las poblaciones asentadas en el Rio San Juan, desde Istmina hasta Togoromá.

La experiencia y labor desarrollada por el personal asistencial del HUMANIDAD y el JUVENTUD, fue exitosa y de mucha valía durante varios años, en la medida que la atención era oportuna y eficaz, las familias de los pacientes economizaban gastos de transporte, se evitaba en cierta forma congestión en el servicio de urgencias, se aseguraba el acceso a la salud de la población, que además aprendía prácticas de prevención de la enfermedad.

 Vale anotar, que generalmente los proyectos que se adelantan total o parcialmente con recursos internacionales, son temporales, y ese contexto con el retiro del Dr. Mario Eliecer Díaz García, como presidente de la Cruz Roja del Chocó, su remplazo el señor Carlos Mario Peña, funcionario de la Cruz Roja de Bogotá, canceló en forma definitiva el programa del Barco Humanidad, debido a que no encontró eco por parte de las Autoridades Administrativas y la embarcación HUMANIDAD, quedó sin dolientes abandonada a su suerte, en la boca de la quebrada el Caraño, a orillas del Río Atrato.

Fuente _ las fotos del Barco Humanidad, la aportó Sarug Perea Realpe, lo mismo que la foto en blanco y negro, que corresponde a la panga que entraba a los Ríos, que llevaban de los pueblos al Hospital, los enfermos de urgencia. También fueron fuentes Mario Diaz García, Jesús Alberto Mosquera Perea

Así registró la noticia el periódico Citará No 4 de julio de 1992
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