MANO PELE, CHUSPA AL SUELO
“A nosotros que nos esculquen”


Estamos a casi 9 meses de los comicios en los que se renovarán los cargos uninominales y corporaciones de elección popular en distritos especiales, municipios y departamentos; el cronograma dice que estamos a 5 y 6 meses para que se abran y cierren las inscripciones de candidatos, y en los mentideros lo que uno escucha es que los partidores están tupidos de precandidatos para todos los espacios que se definirán el 29 de octubre. No conocemos sobre las propuestas de ninguno de los aspirantes que están en sus marcas en procura de competir por el favor del voto, pero si tenemos claro que, hay temas que son ineludibles en el debate que se avecina, por ejemplo: Corrupción, violencia e inseguridad, las que nos afectan a todos por igual, tanto en el campo como en la ciudad, por no decir que dramáticamente las dos últimas a los quibdoseños, temas en que los candidatos deben marcar sus diferencias.
De las tres, el fenómeno de la corrupción es muy particular: Somos de una pobreza monetaria que todos conocemos, y de un momento a otro nos encontramos con unos ricos que consiguieron los recursos de la nada, simplemente porque sus padres no la tuvieron, y si la tenían (el salario del maestro, el funcionario público o el policía), era para el giro por Adpostal o Rápido Ochoa para el hijo que estudiaba por fuera, es decir, no heredaron nada, tampoco se ganaron un Baloto, ni les cayó como maná del cielo; pero lo cierto es que, la consiguieron bajo el esquema del “Todo vale”, sin importarles nada. Lo que sí se aprecia en determinados sectores de nuestra sociedad es el ascenso social y un notorio crecimiento en el nivel de vida de algunos personajes: Viviendas más que dignas, acá y en otros lugares del país, así como apartamentos y Casa-Fincas de recreo o de descanso en nuestros litorales o departamentos vecinos, vehículos de alta gama y otros lujos. Pero ¿a qué precio? Al precio de cambiar nuestras condiciones de vida, y al cambiar las condiciones de vida, cambió la escala de valores, cambiaron las virtudes, hasta convivir con una cultura traqueta. Nos corrompieron el alma.
A nosotros casi nos joden la vida, pero la seguimos peleando. Cuando Patrocinio terminó con la hegemonía cordobista al ser elegido alcalde de Quibdó el año 2.000, se le vino a él y a su familia el mundo encima; lo denunciaron a montones, entre ellos el Personero de la época, hoy uno de sus mejores amigos; yo he dicho por siempre que, eran los años de la judicialización de la política, la Fiscalía ”No le negaba un auto a nadie”, lo capturaban hoy, lo sacaban mañana, y la gente se tiraba a la calle a protestar, no recuerdo cuantas veces -Lo cierto es que lo querían, y aún lo quieren mucho, por su don de gente-, hasta cuando le fabricaron una condena por Peculado Culposo (supuesta negligencia) por un pago doble de unos recursos a Dasalud, por lo que se le rogó muchas veces al Juzgado -Juez amigo- para que no se decretara el embargo contra el Municipio, porque la deuda ya había sido cancelada. Fue una ponencia del Magistrado Augusto Ibáñez Q.E.P.D, de la impoluta Sala de Casación Penal de la Corte, hoy rotulada como “Cartel de la Toga”, pero lo hicieron por castigarme a mí, yo era el “Parapolítico”, y el, como mis 15 hermanas, habían pasado a ser hermanos de un condenado por Parapolítica, más bandido que el “Alemán” y el mismo “Tirofijo”, porque de ahí no nos han bajado a las víctimas del trastornado Ministro de Defensa Iván Velásquez, hecho que trascendió en lo nacional y lo internacional, y por acá siempre se encuentra gente que cree todo lo que dicen, y como Vicente, caminan por dónde va la gente, sin que se haya probado que uno siquiera de los hermanos se haya robado un peso.
Con la jocosidad que le pongo a muchas cosas en la vida, no de ahora, sino de hace muchos años, como cuando en mis épocas juveniles decía que era “Un vago constitucional” pues mis padres me mantenían a cuerpo de rey; y en la Finca de Samurindó el viejo celebraba cuando mis hermanos hasta fotos me tomaban cuando me veían en algún ademán de trabajo, con machete y martillo, o como cuando manifiesto que: “Todo el que tiene mano, coge”, pero lo que no deben coger es lo ajeno, o como cuando digo además que, tengo perfil de corrupto, porque me ha gustado la buena vida, la rumba, las mujeres, me gustó el trago -harto le hice-, pero le tengo fastidio a los rateros. Por eso me ofenden cuando me echan en cara que respaldé a la persona que lideró el gobierno que más regalías recibió del presupuesto nacional, y que según eso, somos responsables de la manera como feriaron y mal ejecutaron los recursos en dicho gobierno, pero no recuerdan nuestros detractores que, a falta de un año para terminar el gobierno me hice a un lado, por la serie de desmanes que se estaban presentando, así fuera un acto simbólico porque, los secretarios miembros de la U, continuaron en el gabinete; y en el cuatrienio que termina, como nuestros candidatos perdieron, quise asumir el papel de opositor, utilizando entre otros medios, esta columna, pero no ha sido una oposición efectiva, porque no hemos podido hacerla, en razón a que el titular de la cartera no ha podido ejercer, por los tantos inconvenientes de orden jurídico que se le han presentado.
Se acercan pues los comicios que definirán los nombres de los mandatarios locales y del Gobernador para el próximo periodo, y como es costumbre, aparecerán los sicarios de la moral con los pasquines en redes y demás medios virtuales o digitales, por lo general anónimos, con refritos y falsas imputaciones contra los candidatos, sus familiares y amigos -Donde les duele-, con el objetivo de empañar su imagen y hacerles el camino tortuoso para acceder al cargo al que aspiran, contrario a quienes dan la frente y con sus nombres propios fijan sus posiciones sobre la realidad política del Chocó; y como de alguna manera ya sea personalmente o a través de algunos familiares, hemos tenido que ver con el manejo de la cosa pública, que se nos esculque de frente, pero con el debido respeto, y con honor a la verdad.
PDTA. Alguna vez le pedí una cita al Gobernador titular Ariel Palacios, fui a su casa y me solidaricé con él por lo que le estaba ocurriendo. Le expresé que no estaba de acuerdo con sanciones tan drásticas, así las faltas imputadas se hubiesen cometido. A Patrocinio lo separaron de su cargo faltándole 18 meses, y después una gavilla se fue a Bogotá a indisponerlo -los conocemos- y nombraron a Gómez Gallo.!!! Ojo con los traspiés, señora Gobernadora!!!.

Atentamente,
Odín Sánchez Montes de Oca

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