El Chocó en la obra pictórica de Migdonio Luna Salazar. Por: Américo Murillo Londoño (Mis memorias)


Confieso que no soy un apasionado de las redes sociales y en particular del internet, quizá por ello para mi había pasado desapercibido esa especie de seudónimo “Migdonio pintor” como se autodenomina Migdonio Luna Salazar nacido en Quibdó, a quien conocí en la época de nuestra niñez cuando mis padres y los suyos: Optaciano Luna Garrido y Mercedes Salazar Valdés vivíamos en la casa de los hermanos Bechara Banna, en la Carrera 2ª. frente al Parque Infantil, hoy Parque Manuel Mosquera Garcés; pero debo precisar que no éramos exactamente de la misma edad, yo le llevaba unos añitos.
Migdonio desde muy temprana edad, mostró habilidades innatas para el dibujo, que no es lo mismo que pintar, considerando que lo primero consiste en representar con lápiz o carboncillo en un papel trazos, líneas o figuras; en tanto que lo segundo implica agregar o plasmar color en un lienzo o en acuarela. Migdonio hace el tránsito del dibujo a la pintura desde muchacho, mostrando en sus cuadros imágenes de retratos o figuras de revistas y más delante de fotografías que el mismo tomaba.


Migdonio viaja de Quibdó a Bogotá a los 12 años cuando su papá Optaciano Luna Garrido, es trasladado a esa ciudad, cuando se desempeñaba como Director del Banco de la República en Quibdó. Vale recordar que Optaciano Luna fue el primer Chocoano en ocupar dicho cargo en Quibdó.
En la ciudad capital Migdonio Luna combina su pasión por la pintura con sus estudios de bachillerato, de la universidad y aún después de graduarse de Arquitecto en la Universidad Piloto de Colombia. Vale acotar que Migdonio en sus años de bachillerato cursó uno de ellos en Medellín en el Liceo Nacional Marco Fidel Suárez, donde tenían algunas materias electivas entre las cuales había una clase de acuarela por la cual optó.


Cuando terminó sus estudios universitarios se vinculó a su tierra natal Quibdó donde construyó el Edificio XUXA e inició la construcción Estancia los Castillos, por la vía a Pacurita. Posteriormente se devolvió a Bogotá y un tiempo después por invitación de un colega se trasladó en 1999 a San José de Costa Rica donde actualmente reside y homologó su título de Arquitecto en la Universidad Nacional de Costa Rica.
Para Migdonio la Arquitectura y la Pintura siempre han ido de la mano y en forma independiente y en Costa Rica ejerce su profesión en el campo de la construcción y por otra parte, pintar y exponer sus obras, muy valoradas en San José y reconocidas en otros países del hemisferio.


Sin pretender ser un crítico o experto en la temática de la pintura, mi apreciación sobre la obra de Migdonio Luna Salazar es como la de alguien que basado en la intuición trata de entender o interpretar los sentimientos del artista y lo que quiere expresar no en palabras sino en la Pintura y siento que en Migdonio gravita un compendio del quehacer cotidiano del Chocoano ribereño, tanto de su pasado y presente en un marco de colores vivos que destellan en ese entorno, bañado de ríos en medio de la tupida selva húmeda y tropical, mostrando la actividad ancestral del pequeño minero del Atrato o del San juan, con sus bateas y almocafres en el cateo y mazamorreo del oro o el platino; como también las lavanderas con sus poncheras rayos y manducos, ejerciendo lo que para muchas mujeres más que un oficio fue una profesión que les permitió ganarse el sustento para su familia.
También muestra Migdonio en su pintura, la alegría espontánea del chocoano en medio de su pobreza y frustraciones canalizadas a través sus fiestas tradicionales representadas en la Chirimia y su Revulú, como expresiones culturales folclóricas.

Mineras


Se refleja también en las pinturas de Migdonio, que el escenario importante y vital en el accionar del Chocoano, es el río, donde pesca, se baña, es espacio de recreación de los niños; como también la vía para transportarse de un lugar a otro, debido a la carencia total y sempiterna de vías carreteables, desplazándose ya en canoas, lanchas o embarcaciones más grandes para surcar los dos mares que abrazan y arropan el territorio ancestral.
Sin lugar a dudas Migdonio Luna Salazar con su arte traspasó las barreras comarcana y nacional y tiene un lugar privilegiado entre los grandes del Chocó, junto con los hermanos Balbino y Gloria Arriaga Ariza, Francisco Mosquera Agualimpia, y Gustavo Hoyos, Sandalio Mena Gamboa, Jesús Antonio Ferrer Rengifo, Miguel Ángel Mosquera Conto “Mianco” Alfonso Córdoba “El Brujo” Adela Morales Agudelo Estrella Murillo Agualimpia, César Palacios Chaverra, Borromeo Cuesta, Jorge Valencia Rey, Fredy Sánchez Caballero, entre otros.

Obras del artista

Fiestas de San Pacho

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