Francisco Eusebio Martínez Bueno, gobernador del Chocó , asesinado en Quibdó el 6 de mayo de 1841.

El cuadro del noviteño Francisco Eusebio Martínez Bueno, gobernador de la Provincia del Chocó , asesinado en Quibdó el seis de mayo de 1841.

En el marco de la Guerra de los Supremos (1839-1842)que duró tres años y se inició por motivos religiosos, ya que durante el gobierno de José Ignacio de Márquez se sancionó una ley que ordenaba suprimir los conventos o templos que albergaran a menos de ocho religiosos para subastarlos y usar el dinero para crear escuelas públicas.

El episodio fue aprovechado por José María Obando para declararle la guerra al gobierno de Márquez. Obando se acordó de los esclavos, para enrolarlos con la promesa de libertad. Pronto la guerra se extiende por la nación. En cada región los jefes rebeldes se denominaban Supremos bajo la bandera Federal.

Para esta época el Chocó estaba gobernado por el noviteño Francisco Eusebio Martínez Bueno. A la cabeza de los Supremos en el Chocó se colocaron Nicomedes Conto, padre de Cesar Conto, Nicolás González y Manuel de Diego quienes tomaron el control de la ciudad.

Julio Cesar Uribe explica la sangrienta batalla en las calles de la capital así :»En Quibdó el 6 de mayo de 1841,hubo un cruento combate entre las tropas del Alcalde de Lloró (Nicolás González) con más de 300 hombres y las del gobernador del Chocó (Francisco Eusebio Martínez Bueno) quien estaba desamparado,quiso Parlamentario con los sublevados pero no lo atendieron y atacaron la ciudad desde el 5 de mayo de ese año

En combate vencen las tropas atacantes de Lloró y muere en combate en las calles de Quibdó el Gobernador Martínez Bueno de un disparo y posteriormente quemado , y muchos de los sobrevivientes huyen hacia Nóvita». Un mes después la ciudad fue recuperada por las tropas legítimas.

Este hecho causó hondo pesar en el Chocó y el país, el Presidente de la República, general Herrán, por el órgano de su secretario del Interior y Relaciones Exteriores Dr Mariano Ospina le decretaron honores póstumo el 27 de junio y ordenó que en toda la nación y en Bogotá se llevase luto por tres días de
y reconocimientos al Gobernador inmolado.
Sus honras fúnebres se llevaron a cabo en Bogotá

Producto de otro decreto de honores, el Museo también recibió el retrato al óleo de Francisco Eusebio Martínez Bueno (1810-1841), reg. 349, pintado por Jaime Joaquín Santibáñez (1789- ca.1864

Dicho retrato corresponde al óleo actualmente catalogado bajo el registro número 349 en las colecciones del Museo Nacional. Martínez Bueno aparece allí en posición de tres cuartos, vestido de civil, también con un gesto carente de emociones. Ambas manos están enguantadas; en la derecha sostiene un bastón de mando que alude a su cargo político-administrativo como gobernador y sobre la mesa, de rojo o encarnado, como se decía en la época, reposa su mano izquierda sobre una espada ubicada, a su vez, sobre un libro abierto: la Constitución política. En efecto, defensor de dicha Carta política hasta las últimas consecuencias, el retratado comunica con su gesto tal convicción. Sobre la misma mesa figuran otros libros cerrados y apilados, en cuyos lomos se lee «Derecho de Colombia» y «Derecho Patrio». En el fondo se halla un cortinaje verde con borlas rojas para resaltar la nobleza del personaje. La espada yace sobre la Carta Magna como rendida ante la primacía de la legitimidad de dicho pacto político.

La espada plasmada en la pintura habría sido utilizada durante varios años en campaña militar, desvirtuando el uso y presencia del arma como la tradicional espada ceremonial que se figuraba en las pinturas virreinales. La espada representada en este retrato de Martínez Bueno correspondería en su empuñadura con aquella de un sable Blücher, cuya guarnición de «estribo» modelo prusiano puede observarse en algunas otras armas de la colección del Museo Nacional (Barra y Godoy, 2012, p. 33).

Las diferencias iconográficas de esta efigie de Francisco Eusebio Martínez Bueno en relación con el retrato de Juan José Neira son evidentes, pero ambas destacan las virtudes que distinguen a cada uno de los personajes. Neira ostenta su carácter militar a través del uniforme y sus manos sostienen la espada; Martínez Bueno, por su parte, revela la magistratura civil en su atuendo y apoya su arma sobre la Constitución. En ambos casos, se trata de formas distintas de expresar un mismo fin: defender la legitimidad del Gobierno, ya sea en campo de batalla o con la ley. Precisamente, como funcionario público que no doblegó su empeño en hacer cumplir los legítimos mandatos constitucionales, tal como se verá a continuación, fue que acaeció el final de Francisco Eusebio Martínez Bueno.

En la Provincia del Chocó, que contaba con el mayor número de personas afrodescendientes esclavizadas del país, dedicadas principalmente a la explotación de oro, las poblaciones ubicadas en Citará, en las laderas del río Andagüedas y el Cantón de Lloró habían sido favorables a los rebeldes durante esta Guerra de los Supremos. José María Obando (1795-1861) había reclutado en sus filas a esclavos libres en toda la zona del Pacífico. En el Cantón de Caloto, entonces Provincia del Cauca, hoy departamento del Valle del Cauca, reunió cerca de novecientos hombres con los que se tomó el Cantón de Quilichao en la misma provincia, hoy en el departamento del Cauca. Con el beneplácito de los lugareños, Obando avanzó sobre Quibdó, entonces capital del Cantón del Atrato, tomándola por la fuerza y, ante la negativa de rendición de su gobernador, José Eusebio Martínez Bueno, incendió el edificio de la gobernación con el mandatario adentro (Jiménez, 2001, pp. 99-100). Tal sería el desenlace que inspiró la ley de honores del 8 de abril de 1842. La situación de orden público en la Provincia del Chocó y el sacrificio del diputado muerto en el ejercicio de su deber ameritaban actos de recordación que destacaran a aquellos miembros fieles al Gobierno, como lo fue Martínez Bueno.

Fuente :Nueva Historia del Chocó Nestor Emilio Mosquera Perea IIAP 2014
Ver:Honores fúnebres a la memoria del Dr. Francisco Eusebio Martínez Bueno, gobernador de la Provincia del Choco, que fue sacrificado el seis de mayo [recurso electrónico
https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2805430/

Francisco Martínez Bueno
1842
Óleo sobre tela
114,5 x 79,8 cm
Museo Nacional de Colombia, reg. 349
Ordenado por Ley de Honores del Congreso (27.6.1841)

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