MANO PELE, CHUSPA AL SUELO “Sigan votando por comparados”. Por :Odín Sánchez Montes de Oca


Hace tiempo, escribía en esta misma columna, un artículo que, para la época llamé “Midan su cuarta y párense en ella”, y en él me refería a que Quibdó se había llenado de “encabildados”, de “metidos a gente” y de “comparados”; y para poner un ejemplo decía que, estos últimos, en nuestra ciudad capital ya eran más que los desplazados, que nacieron de los continuos desplazamientos producidos por los fenómenos de violencia y migratorios que azotan al Chocó, por el afán de muchos padres de procurarles mejor educación a sus hijos en Quibdó, y en consecuencia, mejorar la calidad de vida de sus respectivas familias; claro que esto no es malo, por lo que las ciudades capitales en Colombia se convierten en Metrópolis: Bogotá, Medellín, Cali y para nosotros Quibdó, albergues de esperanzas y de sueños, mi papá vino de Yuto cuando era corregimiento de Quibdó, estudió interno en la Normal Nacional para Varones en la época de Luis Víctor Ariza Prada “El caballero Perfecto”, cuando se enseñaba y se aprendían valores, y se venía o llegaba a aportarle a la ciudad.
Hoy con la venia y el perdón de muchos, en lugar de ayudar a construir ciudad, vienen es a robar, a saquear esto los unos, y los otros, los más célebres a convertir a la Choquib en un verdadero y constante carnaval, con “platillos” en mano, no obstante que la ciudadanía, pese a que, llegaron del sur transbordados en Yuto por el Ferry, mayoritariamente han depositado la confianza en ellos para que rijan sus destinos, o como el otro Domingo, a quien el Honorable Concejo Municipal lo ungiera como representante del Ministerio Público, para que velara por los derechos de todos sus habitantes. No obstante, es una completa pena lo que ha venido sucediendo con el Alcalde y Personero de nuestra ciudad capital, que lo único que dan es vergüenza, si así se le puede llamar a la lora, que uno y otro vienen dando con sus últimas actuaciones convertidas en ridículas por la prensa nacional, lo que en otras épocas no serían solamente eso, si no, elementos suficientes para que cualquier autoridad judicial profiriera o decretara auto cabeza de procesos y sin mediar tantos mecanismo de defensa, eran los tiempos en que nadie te negaba un “Auto de detención”, mientras se investigaba si se había cometido el delito o no, ahora dicen que se robaron unas elecciones, que mandaron matar a Charly, que compraron un terreno por más precio del que realmente vale, que se perdieron los recursos de la Unidad Intermedia de Salud según el Personero, y si uno mira para la Fiscalía, la medida se la profieren es a uno.
Yo no voy a entrar a calificar a ese par de angelitos como rufianes, tal y como los bautizara la revista digital Kratos, porque de pronto me quedo corto en mí apreciación, pero si creería que la ley debería extremar los requisitos para aspirar a algunas dignidades de representación popular, así suene antidemocrático, eso no debiera de ser para todo el mundo, y debieran establecerse algunos requisitos como, los de un certificado previo de aptitud psicológica para desempeñar las funciones propias del cargo, porque la verdad es que, además de ciertas calidades académicas y de experiencia, se requiere un comportamiento ejemplar, y ese examen o valoración, debe ser realizado por especialistas antes de asumir el cargo, en el que se determine que la persona es apta para desempeñarlo, tal y como el certificado que le está exigiendo el Honorable Concejo de Medellín a su alcalde Daniel Quintero, porque la verdad sea dicha es que, lo que estamos viviendo para estos días los quibdoseños en dos de sus más importantes funcionarios es cosa de locos; y eso que aún estamos a un año larguito del pitazo final de sus respectivos periodos, y la crítica política comparados con sus antecesores, ya los considera de los peorcitos en la historia administrativa de Quibdó, en donde así hayamos tenido dignatarios de no muy grata recordación, también hemos tenido varios que vale la pena recordarlos, porque aunque no existieran regalías, dejaron obras como para tenerlas en cuenta, entre ellos familiares cercanos y parientes que no mencionaré para no recargarme, los que no se prestaron, ni para el relajo, ni para el chismerio que hoy vivimos los habitantes de Quibdó con sus dos más altos funcionarios.
Estamos a menos de un (1) año de los ejercicios electorales para remplazar a los actuales dignatarios, tanto del orden departamental, como del orden municipal, de elegir diputados, concejales y ediles, y con la venia de los pensadores de izquierda, de los amigos de Francia, yo no creo que la próxima elección sea para entregarle la administración de Quibdó y del Chocó a “los nadies” y a tanto calandraco que anda por ahí disque aspirando, con la manida teoría que todos tenemos derecho a aspirar. Yo contrario a los que así piensan creería que, de todo lo que está pasando somos responsables por estar votando por tanto comparado.
Recuerdo que, en alguna época, un joven amigo que aspiraba a la dirección de Comcaja cuando esta existía, cuando solicitó mi apoyo para llegar a ese cargo, le expresé que para eso se requería unos perfiles profesionales y determinado grado de madures; hoy pasado varios años, me encuentro con la misma persona muy agradecida, quien realizado personal y profesionalmente me refiere el cuento del “perfil” que en ese entonces le exigía para poder postularlo -cuando se podía-, y me dice Dr. usted no sabe cuánto le agradezco por el favor que me hizo, puesto que si hubiera insistido en eso, como quiera que no estaba preparado para asumir ese cargo, estaría desprestigiado o preso; traigo esto para opinar con respecto a la proliferación de candidaturas a la alcaldía de Quibdó y a la gobernación del Chocó, pues pareciese que nos hubiesen ombligado con la obsesión de algunos de ser aptos para ocupar los respectivos cargos, esto no quiere decir que no tengan derecho a aspirar, por supuesto que sí, pero la verdad sea dicha que, hoy estamos en una situación tan difícil que no podemos aceptar que cualquier comparado rija nuestros destinos.
PDTA. El humor social de los chocoanos y quibdoseños está en el piso, no puede ser que le echemos tierrita a lo de Martín y de Domingo, o al del otro “Domingo”, y seamos capaces de repetir las respectivas elecciones en cuerpo ajeno. ¿Será que ha existido algo parecido en la historia administrativa de Quibdó y del Chocó?
Atentamente,
Odín Sánchez Montes de Oca

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