MANO PELE, CHUSPA AL SUELO “Cualquier parecido de lo que sucedió en 1998 y los tiempos de hoy es pura coincidencia”. Por:Odín Sánchez Montes de Oca

El 8 de marzo de aquel año se celebraban los comicios electorales, día en el que se me elegía como Representante a la Cámara por el Partido Liberal, pero días después perdíamos la Presidencia de la Republica con Horacio Serpa Uribe frente al Conservador Andrés Pastrana, y como a mí en política jamás me han gustado papeles tibios -tanto que a veces se me ha ido la lengua y he manifestado cosas que no se pueden decir-, en aquella campaña dije del candidato ganador hasta de que se iba a morir, lo que condujo al Presidente del Directorio Conservador del Chocó, un Arquitecto amigo y por presión de la militancia a enviar a Bogotá a su similar nacional, unos casettes contentivos de las imprudencias que en el fragor de la campaña había expresado sobre el hijo de Misael Pastrana Borrero, extinto Presidente “Godo”, el último del Frente Nacional, cuya elección dio origen al M-19, grupo guerrillero desmovilizado en el que militó Gustavo Petro Orrego, Presidente electo de los Colombianos; yo no sé si las grabaciones las enviaron por Rápido Ochoa y no llegaron, o si ya en Bogotá los hermanos “Godos” las consideraron unas niñadas a las que no les pararon bolas; cosa que creo sucedió porque, de allí en adelante todo el mundo creyó que los de Caro y Ospina de acá y de allá, me irían a quitar su habla, o si no que, durante los 4 años subsiguientes me iban a mantener a pan y agua.

Debemos recordar los que estamos entre los 50 y 70 años, o de allí en adelante y que no sufrimos de Alzheimer que, en el interregno entre la elección de Pastrana y la instalación del Congreso nacieron los “Lentejos”, pero no los Pendejos (Parecidos a los de hoy), en donde un grupo de parlamentarios electos liderados por el representante Emilio Martínez Rosales, que no habíamos apoyado a Pastrana y del que hacían parte también: Eduardo Benítez, Basilio Villamizar, Zuleta Jattin, María Eugenia Jaramillo, Francisco Canossa, Leonardo Caicedo Portura, Julián Silva Meche y Walter Lenis entre otros, creamos un bloque de Liberales Independientes con Pastrana, para apoyar sus iniciativas y para elegir mesas directivas, tal como se hace en estos tiempos del cambio; asesorados por Rafael Pardo, Néstor Humberto Martínez, Alfonso Valdivieso, Rodrigo Villalba y César Pardo, bajo cuya coordinación, el nuevo grupo se alzó con la Presidencia de la Cámara en cabeza de Emilio Martínez, mientras que en el Senado era elegido Fabio Valencia Cossío, el Senador más votado y una especie de Roy de la época -pero para armar coaliciones-, y a quien correspondió ponerle la banda presidencial a Andrés Pastrana, cosa que al parecer ya está asegurada para que el senador más hábil del Pacto histórico, Roy Barreras, sea quien más allá de sorpresas en la filigrana parlamentaria, le imponga la tricolor entre pecho y espalda al nuevo presidente de los colombianos.

En esas elecciones de 102 Senadores y 161 Representantes a la Cámara, de los que el Partido Liberal había obtenido 48 y 84 respectivamente, es decir que esas mayorías relativas en Cámara desaparecen cuando tomamos la decisión de hacer parte de la coalición de gobierno, junto al Partido Conservador, Movimiento Nacional, Nueva Fuerza Democrática, Defensa Ciudadana, Oxígeno Liberal; no existía el estatuto de oposición, pero como siempre las coaliciones entre partidos se hacían para dominar las corporaciones, elegir mesas directivas y asegurar las mayorías en el trámite y aprobación de los proyectos o iniciativas del gobierno, mayorías que nos permitieron escoger e instalarme en la Comisión Primera Constitucional y en la Legal de Acusaciones para la que postulé y elegimos como Secretario General al Profesional Jackson Urrutia Noel; alianzas que determinaban y marcaban la pauta de repartos burocráticos, auxilios o cupos indicativos (barril de los cerdos de otras latitudes), prebendas que por lo general empiezan a mostrarse una vez se posesiona el primer mandatario y sus ministros; desayuno que nos mostró como iba a estar la cena, puesto que, de ese grupo “Lentejos”, por demás “Lagarteiros”, con el apoyo nuestro fueron designados: Néstor Humberto Martínez como Ministro de Gobierno, hoy del interior, Rodrigo Villalba Mosquera en Agricultura y César Pardo en Finagro, un buen porcentaje de cargos por haber dado la media vuelta a tiempo.

Posesionado el gabinete, un buen día empezó a llamar en orden alfabético por departamentos del Palacio de Nariño, el Secretario General Juan Hernández – quien manejaba el famoso computador-, a quienes les iban a untar la “mermelada” de hoy en las regiones, y cuando le toca el turno al Chocó, me llaman a mí y al dirigente Conservador Ismael Aldana, quien no era parlamentario, pero le unía una estrecha amistad con Misael Pastrana y su hijo, de tal manera que, en presencia de Néstor Humberto Martínez, a quien había puesto como testigo para que los hermanos Godos no me fueran a marranear, en esa si sociedad “cremallera” de hecho y circunstancias, no como la otra de la que no dejo de lamentarme, aunque por estos cambios de la política no diré que “de esa agua no he de beber”, se llevó a cabo el reparto de los más importantes cargos en lo regional, de los cuales se beneficiaron muchos amigos, que sin sacariñarles y siendo más jóvenes que yo, en las pasadas elecciones y sin decirles absolutamente nada, al parecer se les adelantó el Alzheimer . Recuerdo que a la salida de palacio me dice el Ingeniero Ismael: “A vos como que te fue mejor”, a lo que le respondí: “Devolvámonos y cambiemos”; yo sabía que no lo hacía, porque un hombre sin credencial, por más amigo que fuera del presidente, no iba a arriesgar, ni yo de Lentejo pero no “Pendejo”, me devolvía cuando todo lo logrado hasta allí era ganancia, y es que, así funciona este país, en el que la mayoría aspiramos a que cambien algunas cosas, en materia de paz y seguridad, vías y comunicación, educación y empleo rural y urbano, para combatir la pobreza, pero en otros no creo que el cambio sea tan rápido cuando se busca gobernabilidad, o si no miremos que lo que pasó en 1998, del cual fuimos protagonistas, comparado con lo que sucede hoy, no es si no, pura coincidencia.

PDTA: Ayer se ha destapado un nuevo escándalo de marca mayor con los recursos de Ocad-Paz, que involucra a funcionarios de Planeación Nacional, senadores en su mayoría Conservadores -acá sacaron mucho voto-, más de 137 alcaldes, ojalá y por el Santo Eccehomo no sean los de acá, porque ya no aguantamos más ver a exgobernadores escandalizados por la fiscalía y boleteados en Paloquemao. Y a Domingo como que lo chutaron para la corte, citico el, por vivo no sabe lo que le espera con el juez especial.

Atentamente,

Odín Sánchez Montes de Oca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.