«Piamonte» bailadero ícono de Quibdó. Por : Américo Murillo Londoño “Mis memorias

 Inició en 1962 como una tienda pequeña de barrio en Quibdó, en la Carrera 7ª con Calle 29, esquina, que tenía adicionalmente venta de “perros calientes” a donde ibamos los estudiantes del Carrasquilla, en el tiempo de descanso de las 10 de la mañana que era de 20 minutos. Sus propietarios fueron el Sargento Retirado de Ejercito, Oscar Palacios Bolívar y su esposa Carmen Helena Sánchez Valencia, ambos melómanos por excelencia.

Debo anotar que conocí a la pareja antes citada, cuando tenía como unos 6 o 7 años de edad y fuimos vecinos en la casa de los hermanos Bechara Banna, en el Barrio Cristo Rey, en la Carrera 2ª con Calle 30, frente al Parque Manuel Mosquera Garcés, antes denominado Parque Infantil Francisco Rojas Scarpetta, en reconocimiento a ese Coronel y Director de la Policía Nacional, quien fue el inspirador y financiador de varios juegos, donde nos divertíamos todos los niños de Quibdó.

Para aquella época la pareja Palacios Sánchez, eran los únicos que tenían tocadiscos en ese sector y aprovechaban los domingos en la tarde, para reunirse con sus amigos a compartir copas, viandas y música de la actualidad, entre las que figuraba la Sonora Matancera, los Matamoros, Guaracheros de Oriente, etc.

Tiempo después la pareja Palacios Sánchez, se muda a las denominadas casas territoriales, ubicadas en el Barrio César Conto en la Calle 29, entre carreras 7ª y 8ª y tal como anoté al principio de este escrito, cuando la pareja Palacios Sánchez, instalan la tienda en la Calle 29 con 7ª, en casa del señor Gregorio Castillo (Ochoita) donde hoy día funciona un negocio denominado “Super Repuesto”, con Número de placa 29-12, especializado en venta de baterías de carros y de partes para los mismos.

El Sargento Palacios, ya en uso de buen retiro del Batallón Bomboná, vuelve y juega con el tocadiscos en la tienda, particularmente los días sábados desde las horas de la tarde y en compañía de tres o cuatro parejas de amigos, no dudaron en convertir el andén de la tienda en una pista de baile y es así como surge la idea de montar un bailadero con todas las de la ley; y le solicitan al señor Castillo, les arriende el local contiguo, donde hoy está el Almacén El Imán.

En 1963, el tocadiscos de la tienda pasa a la historia y es remplazado por un novedoso bailadero, diferente a los anteriores; tales como Tambodó, Mi Bohio, El Aerobar, entre otros; sin las máquinas denominadas” Traga níquel” con equipo de sonido de más potencia, se adquieren mesas, sillas, se instala una atarraya bien grande, que pendía del cielo raso como una red. El Sargento Palacios viaja a la ciudad de Cali donde contrata la iluminación, adquiere un batería musical completa, con toda la parafernalia (bombo y redoblante de color dorado, platillos, escobillas y un cencerro o campana) para acompañar la música de los discos, que en gran parte eran de 78 revoluciones por minuto (Rpm) y los de larga duración (L.P.) de 33(Rpm) que se colocaban en 45 Rpm, para que sonaran a mayor velocidad.

Además de lo antes anotado, se contrataron los servicios de un baterista de nombre JOSÉ y se pone en funcionamiento uno de los bailaderos populares más importantes de Quibdó y de todo el Chocó, PIAMONTE, que tomó su nombre de un estadero que conoció la pareja Palacios Sánchez, viniendo de Medellín, que funcionaba en la Autopista Sur.

En Piamonte que siempre había lleno completo, en ocasiones se presentaban músicos connotados de Quibdó como Víctor Dueñas, Francisco “Pacho” García, Luis Rentería “Cayayo”, quienes acompañaron en una oportunidad al reconocido cantante Chocoano Patricio Hinestroza “Platinado del Chocó” famoso por el tema musical que parte de su letra dice: “Cuando voy bailando siento que me tocan, si estoy en Quibdó siento que me tocan, voy a Medellín siento que me tocan y volteo a ve’ y mi morena es”.

No llevaba un año de inaugurado Piamonte, su normal desarrollo fue interrumpido por unos días, con ocasión de la muerte violenta de su baterista José, que fue remplazado por Augustico Lozano.

Vale anotar que el local donde funcionaba Piamonte, no era muy amplio que digamos, por eso para su acceso, se reservaban el derecho de admisión; razón por la cual el Sargento Palacios, compró un lote con un área mayor que la del local de la 7ª, en la Calle 30, entre carrearas 7ª y 8ª, donde hoy día hay una edificación, frente a la estación de gasolina de Pedro Abdo García y para el año 1964, se inicia la construcción del Bohío que remplaza el antiguo Piamonte.

El nuevo Piamonte fue administrado por un buen tiempo por un señor de buenas maneras de apellido Pino, que había venido de Turbo, y fácilmente se hizo al ambiente de Quibdó y a la confianza de los que frecuentábamos dicho bailadero, y al solicitarle los temas musicales de moda, en tomadera del pelo, le decían:  Pino queremos escuchar:” Recógete, el huevo y vámonos pa´l monte.

El negocio, se volvió más popular que el anterior, y no era extraño ver profesionales, docentes, colados del Carrasquilla y de la Normal, agentes y oficiales de la Policía y en vacaciones, muchachas del integrado.

Piamonte fue cogido después de moda, para la celebración de Tómbolas, los fines de semana, supuestamente con el objeto de  recolectar fondos para escuelas y colegios, se hacían competencias de baile, donde no faltaban Loquito y Joselito y fueron sus bateristas después de Augustico Lozano, Enrique López, Jesús Eduardo Sánchez Valencia (Goni) Luis Medina y Tomás Torres, entre otros.

Quienes compartimos bailes y alegrías en Piamonte, al son del Boogaloo de Micaela, de Pa´lante y Pa’tras, del Dominicano Joseito Mateo, Salsa y control, de lo Hermanos Lebrón, La gripe, La vida es un hueco, Vamos para el Bambú, Mandinga es el diablo, La Cárcel y Sandra Mora del Sexteto Juventud y muchos más.

Al recordar a Piamonte, sentimos infinita nostalgia de momentos del ayer. Ese Piamonte que nos hizo disfrutar, fue cerrado definitivamente por decisión de sus dueños, por el fallecimiento de personas en dicho establecimiento, que enlutaron familias conocidas de Quibdó, según afirmación de los hermanos Palacios Sánchez.

3 pensamientos sobre “«Piamonte» bailadero ícono de Quibdó. Por : Américo Murillo Londoño “Mis memorias

  1. Cordial Saludo:
    Siento mucha alegría cuando recibo este Periódico porque me trae muchos recuerdos de mi Chocó que me llegan al corazón.

  2. Wow, directo al corazón…
    En el nuevo Piamonte, al principio, solo podían entrar parejas: ni hombres solos, ni mujeres solas. Cero pasteadoras o mujeres mal vestidas.
    La música de los LP eran acompañada por un Jazz tocado por los neguaceños hermanos Palacio: Tomás, Cenen y otro.
    Otras canciones escuchadas en Piamonte son:
    La Bomba, Dulce con Dulce, Juancito Trucupey, La cárcel, Azuquita maní, Carruseles, Tápalo. Unas de las más bailadas y escuchadas: Caramelo a Kilo, Azucena Linda, Ráyame la Yuca, La Tres hermanas, La Muerte de Abel Antonio, El Mejoral…

    Este comentario me lo hizo mi esposo, un chocoano que vivió esa época.

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