MANO PELE, CHUSPA AL SUELO “Detrás del enfermo come el alentado”.Odín Sánchez Montes de Oca

El título de este artículo lo leí y copié en estos días del refranero publicado hace poco en el mismo espacio digital de “El Manduco” por el Dr. Américo Murillo Londoño, golpeado como yo, por el fallecimiento en menos de 8 días de dos grandes amigos: Pedro José Restrepo “Perucho” y Carmelo Enrique Rentería Cuesta, acaecidos en Istmina y Quibdó respectivamente, de donde eran oriundos; reconocidos profesionales y buenos conversadores, con quienes en vida compartimos largos y agradables ratos, los que, pretendo recrear con las fotos que acompañan esta columna, de las que estoy seguro generarán nostálgicos recuerdos y comentarios a los muchos que semanalmente nos leen. ¡Descansen en paz apreciados amigos!

Para continuar con la línea del refrán conque intitulo este escrito, alguien muy pendiente de quienes delinquen en nuestra jurisdicción contra la administración pública o en detrimento del patrimonio del estado, traía a colación precisamente el dicho de que “detrás del enfermo comen los alentados”, para significar que detrás de los encartados y sus investigaciones o procesos había una larga cola de personajes que se aprovechan de estos (Los enfermos), digamos: Los abogados, jueces de primeras y segundas instancias, fiscales, magistrados de tribunales y altas cortes -Cártel de la toga- (Los alentados), porque, esta situación se da acá y en Cafarnaúm, siendo estos los encargados de engavetar, retrasar o demorar los procesos, o en imponer medidas leves y luego revocarlas, por ejemplo: Las domiciliarias a quienes posteriormente dejan con presentaciones personales hasta la etapa de acusación o de juicio, convirtiendo a los reos en personas rentables y a los procesos en eventos judiciales de nunca terminar porque, de resolverlos imponiéndoles las medidas que son, es decir, las intramurales o condenándolos como debería ser por la gravedad de las conductas, se agotaría la mina, y por consiguiente la relación investigados o enfermos con Abogados/Fiscales/Jueces y Magistrados, o alentados; relación que, según cuentan peló o limpió al exgobernador Efrén Palacios, disque por los muchos aplazamientos, especialidad del Dr. Cancino.

La gente se impacienta al ver que las denuncias y/o procesos no prosperan y no se profieren las medidas que uno quisiera, o que se pasa de la etapa de imputación a la de acusación sin ver sangre, como se dice en el argot popular; pero tampoco debemos aceptar lo que se impone en tierras del todo vale, de que “el que tiene mano coge” y qué hay otros que además de untar su Mentolín, son expertos en “sobijos”, como dice el Veedor, de allí que, las denuncias contra altos funcionarios de la administración municipal: Alcalde, Personero -por su elección-, Jefe de Contratación, por el o Contratos del PAE y otros, todos duermen el sueño, no de los justos, si no del unto del Mentolín y del sobijo, y enfermo que no lo haga y no se baje del bus, lo “enguandocan”.

Entonces preguntan por los enfermos comprometidos con el Gas Domiciliario, con la construcción de la Sede de la UTCH en Istmina, con los malecones de Pizarro y Nuquí, con las vías del San Juan y por algunos imputados de hace días como el Ex Secretario de Educación, procesado por enriquecimiento ilícito por construir una mansión de más de mil millones de pesos, y lo que no entienden es que, estos enfermos son rentables e imprescindibles para los alentados de la administración de justicia y algunos abogados e intermediarios, que también salen beneficiados a costa de la impunidad.

PDTA: Yo no sé si la Constitución Nacional rija para Quibdó, Artículo 315, numeral 2: El alcalde es la primera autoridad de policía del municipio. La Policía Nacional cumplirá con prontitud y diligencia las órdenes que le imparta el alcalde por conducto del respectivo comandante. “No busquemos el ahogado río arriba”

Atentamente,

Odín Sánchez Montes de Oca

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