MANO PELE, CHUSPA AL SUELO ¿Que se hicieron nuestras firmas? Por: Odín Sánchez Montes de Oca

Días después del 1ro de enero de 2020, y una vez posesionados los funcionarios en los que los chocoanos y quibdoseños depositaron la confianza para que los gobernaran durante el periodo 2020-2023, me ubiqué en la oposición, al decir de algunos disque porque había perdido las elecciones; pero la verdad sea dicha que, lo hice por ser coherente con mis principios -había criticado a los embilletados, y la propuesta de César me parecía mejor que la de Martín-, y también, en ejercicio de control democrático y ciudadano a la gestión de los mandatarios tanto departamental como municipal hasta donde me alcanzara la cuerda; actividad que realicé con mucho ímpetu y una actitud frentera, como muy pocas veces se había visto en la política local y regional, utilizando espacios en emisoras locales o del San Juan, y desde esta columna en “El Manduco”, de cuyos propietarios viviré agradecido, pese a no creer en los llamados a la paz política de Jhon Díaz y al temor de represalias o vetos a este espacio semanal por algunas referencias directas que de cuando en vez hacía del hijo de “Ramon Plomo”, pero parece que pudo más el alma bendita del “Mono Díaz”, los recuerdos de su amistad, y los deliciosos pandeyucas que aún se le deben a “Teresita”, porque han aceptado que continue dando lidia en esta casa periodística.

El comentario de hoy tiene que ver con que, en una de esas visitas de algunos líderes o capitanes a mi casa, con ocasión de la campaña de Astrid, uno de los visitantes, un poco leguleyo por cierto, me pregunta: ¿Doctor, que hubo de las firmas que recogimos para tumbar a Martín? Cualquiera que hubiera escuchado la pregunta podría interpretar que yo también estaba recogiendo firmas para la revocatoria del Alcalde de Quibdó, y esa no corresponde a la interpretación fidedigna porque, si recuerdan, yo había dicho para la época en que se calentó lo de la revocatoria, y por esta misma columna que, no fomentaría la recolección de firmas, pero que, si a mí me traían dichas planillas con ese propósito, estamparía mi firma, porque para esa época nadie se aguantaba a Martín, por el problema de orden público sin solución a la vista, las continuas chambonadas, el malestar que crecía y hasta era objeto de la burla ciudadana -cada que abría la boca la embarraba- y la verdad es que, hoy día las redes sociales no perdonan, razón por la cual me cuentan que a muto proprio, muchos capitanes se lanzaron a recoger firmas, unos lo hacían conscientes de que había que cambiarlo por malo, y otros porque sí, porque había ganado las elecciones y ellos la habían perdido.

Lo cierto es que, cualesquiera días llegaron a mi casa 2 o 3 capitanes con varias carpetas o fólderes contentivos de un sinnúmero de firmas, que al contarlas nos dieron algo así como 1.112, lo que se consideraba como un gran aporte en el propósito de sacar a Martín de la alcaldía. Eso andaba todo el mundo recogiendo, excepto los que merodean el comedero público, los que viven pendientes de las ODT o de “las mínimas”, porque, para ellos primero el “centro campo” que los intereses de Quibdó.

El siguiente paso era a quien entregárselas, porque pese a que, mucha gente presumía que yo era o soy muy amigo de Darwin el Veedor, y que detrás de sus denuncias públicas estaba o he estado yo, la verdad es que, hasta el día de hoy jamás ha existido una charla presencial, si telefónicas, apenas sobre su labor de lucha contra la corrupción con la cual me identifico y de reclamos cuando le da por mencionar a mi familia o a Patrocinio en hechos de corruptela que injustamente y de in illo tempore le vienen endilgando. Así que, contacté a uno de los miembros del comité, de nombre Adoniesis, e hijo del gran Abigail, más conocido como “Chonto”, luchador infatigable por las causas chocoanistas, a quien le hice entrega de las más de 1.000 firmas recogidas por quibdoseños indignados y militantes anónimos del MLP/ Símbolo de Esperanza; aquí no hubo ninguna orden o directriz de los jefes de este movimiento político, yo de metido, además de firmar uno de los formularios, serví de intermediario para hacer llegar dichas planillas al comité de revocatoria; más allá de lo qué pasó, de que algunos miembros del comité revocatorio, después de reuniones previas con altos funcionarios de la alcaldía y de la registraduría, en un ameno concierto se despacharon con de a $ 40 millones per cápita, y renunciaron al loable ejercicio ciudadano del revocatorio, y hasta allí llegó todo para una frustración más del pueblo quibdoseño. Yo me cansé de hacer unas defensas oficiosas de algo que tarde o temprano tendrá que saberse, no solo quienes dieron y quienes cogieron los “rentacua” y que se hicieron las más de 7.000 firmas que ya se habían recogido para revocar a Martín.

PDTA: El 29 de marzo, el Magistrado Jorge Emilio Caldas, citó en la Sala de Instrucción de Primera Instancia, a dos audiencias en procesos que involucran a dos exgobernadores, la primera a las 8:30 a.m., preparatoria del juicio a Efrén Palacios Serna, y la segunda a las 11:30 a.m., de formulación de acusación al mismo Palacios Serna y a Palacios Mosquera (Domingo), por lo de la UTCH en Istmina, ¡Ay estos Palacios! En la última hicieron un receso porque Efrén no tenía abogado de confianza, supuestamente está limpio; no le valió la jugarreta porque, de una le designaron un defensor de oficio. Repito y apuestos mis restos, que a estos: ¡NO LOS SALVA NI MANDRAKE!

Atentamente,

Odín Sánchez Montes de Oca

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