EL MITO DEL FALLECIMIENTO DEL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR EN LA MISERIA Por :Hernando Forero Camargo

Con motivo que el 17 de diciembre se conmemora un aniversario del fallecimiento del Libertador Simón Bolívar en la Quinta de San Pedro Alejandrino ubicada en Santa Marta (Colombia), me permito escribir para que se estudie el “Mito” de su muerte en la “miseria”.

Pienso que los escritores colombianos, con muy honrosas excepciones; por ignorancia, mala fe, pereza o lo que sea, le han hecho una dañina propaganda a la Nueva Granada.

Iniciamos con hechos que pueden ser confirmados así:

  • El Doctor Joaquín Mosquera, Presidente de Colombia (La Grande), elegido en 1830 por el Congreso Constituyente de Colombia, en reemplazo de Simón Bolívar, le escribe al escritor Venezolano Larrazabal quien alega la pobreza de Bolívar a la hora de su muerte, de la siguiente manera: “A su consideración se agrega, que tenía lo necesario para presentarse decentemente en Europa o en los Estados Unidos, con la pensión vitalicia de 30.000 pesos anuales que le concedió el Congreso Constituyente, y se le entregaron cuando partió de Bogotá para Cartagena”.

Es decir Bolívar salió de Bogotá con la no muy despreciable suma de 30.000 pesos en sus faltrilqueras para viajar a donde él quisiera.

  • Durante su recorrido de Bogotá a Santa Marta, fue recibido en las poblaciones de la Nueva Granada como un Rey. Es posible que no hubiera gastado un solo peso dad la liberalidad y hospitalidad neogranadina. El champan en que viajaba tenía todas las comodidades para la época. Estaba todo su viaje contratado y el Libertador tenía a su servicio lo que él deseara.
  • En Cartagena, donde durante un buen tiempo, se alojó en la casa del Marqués de Valdehoyos de la que era dueño el Venezolano Mariano Montilla, aquel que logró que fuera fusilado nuestro héroe José Padilla, y allí permaneció porque Montilla estaba conspirando con Urdaneta para que Simón Bolívar regresara a tomar el poder de Colombia (La Grande).
    Esta conspiración no se dió, además que la tisis tuberculosa del Libertador ya estaba en una etapa muy avanzada.
  • Debido a la enfermedad de Bolívar, Montilla habla con el Español Republicano Don Joaquín de Mier y Benitez, quien presta su buque “Manuel” para trasladar al Libertador a Santa Marta y así no sufrir los rigores del viaje por tierra. En Santa Marta es alojado al principio en la Casa de la Aduana. Sería tan pobre e indigna esta casa que en 1975 recibió el Premio Nacional en Mampostería. Pero para estar más cerca a la Sierra Nevada a la cual se le atribuyen propiedades benéficas para la salud, Joaquín de Mier lo lleva a su Quinta de San Pedro Alejandrino. A 5 kilómetros de Santa Marta, con 22 hectáreas era famosa por su producción de caña, ron y panela, su casa de habitación gozaba de todas las comodidades para un huésped, sus jardines casi fabulosos, un bosque a orillas del río Manzanares y hospitalidad fuera de serie.
  • Pero para ponerle la cereza al pastel, el escritor bugueño Ismael López quien se hizo conocer como Cornelio Hispano y quien trajera de Europa algunos apartes del Diario de Bucaramanga, diario que fué complementado con los documentos que permanecían ocultos en Caracas (Venezuela). En su “Libro de Oro de Bolívar”, capítulo XXIX escribe sobre la muerte de Bolívar y afirma que 5 días después de la muerte del Libertador en San Pedro Alejandrino, Santa Marta, su sobrino Fernando Bolívar y su mayordomo José Palacios hicieron un inventario de los bienes que acompañaban al General Simón Bolívar donde afirman que hay docenas de camisas de lino, 677 onzas de oro acuñadas, 3 vajillas, una de oro macizo de 85 piezas, otra de platino de 38 piezas y la tercera de plata a martillo con 200 piezas, amén de 16 baúles con ropa de uso personal y otros objetos, otro baúl de medallas de oro y plata, otro de joyas preciosas y espadas de plata y oro, donde se destacaba la que le regaló la Municipalidad de Lima el día de su santo, de oro macizo, adornada con 1483 brillantes, un riquísimo vestido y un magnífico tahalí. Todo ese regalo, según Ricardo Palma, costó 12879 pesos y 5 reales. Como detalle curioso, tenía cerca de 20 manteles. En el inventario aparecen condecoraciones de piedras preciosas, 35 medallas de oro, 479 de plata y 95 cuchillos y tenedores de oro. Hay que ser muy miserable y desagradecido negando la hospitalidad y acogida al Libertador por la Nueva Granada (hoy Colombia). Se llega a tal grado de bajeza que se afirma que el Cacique Mamatoco prestó su camisa para el entierro del Libertador.

Nos falta dignidad e identidad. Esperen a este 17 de diciembre para que los despistados, ignorantes y algunos de mala fe escriban, hablen y lloren por la muerte de Simón Bolívar en la miseria.

Teniente Coronel. Reserva Activa del Ejército Nacional de Colombia
Hernando Forero Camargo

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