EL VAPOR “QUIBDO” y su accidentado viaje de Filadelfia EE.UU al Chocó, cuando era remolcado por el “ Eagle”. Crónicas ABC ,julio 1918

EL VAPOR “QUIBDO” y su accidentado viaje de EE.UU al Chocó, cuando era remolcado por el “ Eagle”. Crónicas ABC ,julio 1918

EL VAPOR “QUIBDO” y su accidentado viaje de EE.UU al Chocó, cuando era remolcado por el “ Eagle”. Crónicas ABC ,julio 1918

El sábado por la tarde entró a la bahía y atracó al muelle de la Máchina el vapor Elizabeth Monroe Smith, buque comprado personalmente en los Estados Unidos por don Vicente Martínez Recuero y destinado a la firma de Diego Martínez y Co. junto con aquel barco, el señor Martínez compró el vapor Eagle, destinado a la navegación del río Magdalena y que debía ser remodelado por el Elizabeth que apenas pasó a poder de los señores Martínez recibió el nombre de Quibdó, ya que ellos lo han destinado al servicio del río Atrato, entre la ciudad de aquel nombre y Cartagena.

El vapor Quibdó salió de Filadelfia y llegó al puerto de Tampa. con el objeto de tomar allí al Eagle y darle remolque pues no debe olvidarse que este último barco tenía la estructura adecuada para navegar en ríos, estructura que es completamente distinta de la que se da a los que van a hacer travesías marítimas. Con todo,  el Capitán del Quibdó confío demasiado en las condiciones marinera del Eagle, le dio un fuerte remolque y emprendió atrevidamente la ruta que debía conducirlo a Cartagena.

El Eagle era un verdadero Palacio flotante según hemos podido comprobarlo con las fotografías  que dé el existen tenía 340 toneladas de desplazamiento propulsor de rueda completa instalación eléctrica, piano, vajillas de gran valor ropa de cama lujosas, en fin todas las comodidades apetecibles y que la arquitectura naval ha ideado  para esta clase de vehículos. Puede decirse que él Eagle hubiera sido el buque más rápido, más cómodo, más lujoso que todos los que hoy surcan las aguas del Magdalena. y esto tenía que ser así toda vez que en la gran competencia que hoy se tiene. Los señores Martínez no se iban a presentar con un buquecillo más o menos presentable.

Pero desgraciadamente, el tiempo cruel impidió que está nave llegará aguas colombianas: un furioso temporal se desató sobre los buques y mientras el Quibdó resistía victoriosamente la lucha espantosa, el Eagle era tragado por el mar embravecido y los tripulantes del primero contemplaron el doloroso espectáculo de  ver hundir el valiosísimo buque.

Noticia del ABC , j 23 DE 1918

El Eagle  fue atropellado por las olas y al estar en lo alto de una de ellas se partió en dos y desapareció en menos de 7 minutos… El buque desaparecido traía un cargamento de 800 cajas de gasolina, 60 toneladas de carbón mineral servicios de vajillas, camarotes, etc.

Se sabe que el cargamento de  Eagle  vale algo así como 15,000 fuera del valor  de tres hermosísimas lanchas con motores de gasolina que el buque traía para su servicio y para el de los señores Martínez. El costo del buque fue, en la casa constructora de $60.000.

Cuando el capitán de Quibdó se convenció de que nada podía esperar del  Eagle se dedicó a descender su buque el cual era materialmente batido por el mar que cada vez estaba más furioso. Ahí se pusieron de relieve las magníficas condiciones marineras de Quibdó,  pues el barco metía toda la proa, daba bandazos muy fuerte sin que su estabilidad se diera las planchas de la proa están con abolladura producida por los golpes del mar; y el estado general del buque en la actualidad, está diciendo lo tremendo de la lucha que tuvo que sostener.

El Quibdó desplaza 262 toneladas y perfectamente cargado solamente llega a calar 7 pies lo que le permitirá forzar la barra del río Atrato, máxime cuando jamás cargará totalmente. Tiene 130 pies de largo por 23 de ancho con un puntal de 9 pies. Sus máquinas pueden darle una velocidad de 15 millas por hora, velocidad que no desarrolla ninguno de nuestros buques costaneros. Puede usar, indistintamente como combustibles leña o carbón y también tiene dispositivos para  usar el  petróleo crudo como combustible.

En cuanto a comodidades, el Quibdó reúne todo el confort moderno. Tiene un amplio salón al lado del  cual se encuentran 10 magníficos y cómodo camarotes fuera de los destinados a los empleados del buque.

 La instalación eléctrica es completísima y por consiguiente la iluminación del buque es algo qué llama poderosamente su atención.  Para cuando se encuentre de noche, pasando parajes peligros, tiene un poderoso reflector eléctrico que alcanza a una gran distancia.

El Quibdó está recibiendo ciertas reparaciones, naturales, después de una tan accidentada travesía, reparaciones que se limitan a pintarlo totalmente y reponer los destrozos que en la obra muerta hizo el mar. Apenas se termine de pintar se pondrá a la carga para Quibdó y puntos intermedios pero antes será oficialmente probado y bendecido.

Hemos de enviar a los señores Martínez nuestras sinceras felicitaciones por la adquisición de esta nueva unidad de navegación que, sin duda, contribuirá poderosamente al desarrollo de la rica y pintoresca región del Chocó. – (De La Época).

VER NOTICIA ORIGINAL EN EL PERIODICO ABC,JULIO 19 DE 1918

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