MANO PELE, CHUSPA AL SUELO “¿Cuándo se les desgastará el teflón?” Por : Odín Sánchez Montes de Oca


Por más que le dé el Veedor en su programa diario en Facebook, por más que usted y otros tantos le pongan todos los apodos habidos y por haber, por más que Jhoelo lo pinte de roedor, a ese man no le pasa nada, era el comentario de un particular en “El Diálogo” sobre una persona que se nos volvió tan famosa que, cuando se escribe sobre estos temas nos recuerda al “Mocho Dualiby”, quien en sus habladas de un dirigente conservador sostenía que: ”Había violado el Código Penal desde el prólogo hasta el índice”. Se dice que en Istmina poco sale, y si lo hace, sale de noche, horas en las que también visita con mucho sigilo el Plan de Raspadura, no propiamente al encuentro del Santo Eccehomo, si no al de esos hombres y mujeres que saben de cosas, que como dicen en el cuento de las brujas: “De que las hay, las hay”. Yo mismo en una “Chicana” siendo parlamentario, me inventé un cuento de un personaje de Raspadura, que resultó siendo cierto, porque una vez en su pueblo me lo encontré y me reclamó por la historia que le dio la vuelta al mundo, de que Hermeregildo le podía poner unos fuertes dolores de estómago con diarrea incluida a los parlamentarios de la U que se nos habían volteado en una elección para Magistrados del Consejo Nacional Electoral, cundió el pánico, y más de uno se ruborizó con la caña del brujo del Plan de Raspadura (La misma Vice, Martha Lucia y Piedad Zucardi); cuentos que también se oían de gente que sabía de aguas y otras yerbas, sobre todo en épocas electorales, en Primavera y Noanamá, corregimientos de donde son oriundos mi nuevo mejor amigo Edgar Eulises y la familia materna del tipo.
Existen pues, esos personajes que tienen oración o secreto, que saben de cosas, o que tienen “paradas” que sirven para proteger a los demás, en algunas épocas los llevaban de pueblo en pueblo para limpiar las casas de algún maleficio, o para curar enfermos con secretos, y los había para enamorar, pero que ya no emboban como en otros tiempos. Yo vi con mis propios ojos como mataban los gusanos de las vacas de la finca de Samurindó.
Para eludir el plagio con que se me pueda denunciar, les comento que este domingo que pasó, decía María Isabel Rueda en su columna del Tiempo que el teflón era una marca de un químico sintético descubierto en 1938, que sirve para forrar utensilios de cocina, entre ellos los sartenes, porque resisten 300 grados centígrados sin quemarse, nombre que se ha utilizado en política para decir por ejemplo que, Ronald Reagan -ex presidente norteamericano- tenía teflón, que pese a las metidas de patas que cometía, no le pasaba absolutamente nada, lo mismo se comentaba sobre el efecto teflón en el expresidente Uribe, que era intocable, que no le ocurría nada por sus supuestas actuaciones por fuera o al margen de la ley, hasta cuando empezaron a pincharlo desde la justicia y a cuestionarlo desde las redes sociales, enemigos que lo tratan con tanta agresividad, al punto tal que hoy, ni siquiera se le respeta el hecho de haber sido presidente de todos los colombianos.
Y qué decir de la otra orilla del espectro político -la izquierda-, Don Gustavo Petro, a quien le ha sucedido de todo, investigaciones penales y disciplinarias de todo orden, en una de ellas destituido por la Procuraduría, decisión que fue revocada por la CIDH, hasta el escándalo de la bolsa con dinero, que investigada por la Corte, lo cobijaron con una especie de prescripción porque supuestamente esa transacción había ocurrido hacía mucho tiempo; y ahora ya se adelantó solicitándole a la Corte que lo investigue por los hechos que se pudieren derivar de las declaraciones dadas por el “Pollo Carvajal” -hoy en proceso de extradición de España a EEUU-, por presunta financiación del régimen venezolano a su proyecto político.
También leía sobre el teflón en el “Expediente” de la Revista Semana, la Columna de Andrés Villota en la que decía que, Armando Benedetti defendiéndose en uno de los tantos escándalos por corrupción en que ha estado involucrado sostenía que, en Colombia no se podía saber la verdad sobre la corrupción y el nombre de los corruptos porque, la Institucionalidad podría estar en riesgo de caerse, mejor dicho que, frente a la corrupción y al saqueo de los recursos públicos, lo mejor es guardar prudente silencio para no incomodar, y que se pueda seguir delinquiendo en paz, esto es lo que nos sugieren familiares y amigos que hagamos por acá.
Como pueden ver, si en las grandes ligas llueve, en “Chocoslovaquia” no escampa, porque la gente ya ni se inmuta por las denuncias, por las continuas publicaciones de informes sobre elefantes blancos, por los peculados, robos o faltantes, como el reportado estos días por Noticias Caracol sobre el gas domiciliario por más de 81 mil millones de pesos, 11 mil millones más que en el escándalo de la Mintic y Emilio Tapias; donde ella, la hoy exministra hace trámites para el exilio a EEUU, y el, para la “Guandoca”; pero acá, el tipo andaba con Yosimar y “Chemita” pavoneándose en campaña por Belén de Bajirá, lo que quiere decir que el teflón de estos es más fuerte que el del mismo expresidente, tanto que estoy por creer que el del tipo aquel no se desgasta, y no lo han cogido todavía por lo que le han dado allá en el “Plan de Raspadura”, o le han traído de la Quebrada de Noanamá.
PDTA: El tipo fue a Belén de Bajirá 2 días con todo su gabinete, pero como buen estratega no fue a Riosucio, porque lo podían tratar mal por el tema de la carretera, pero mandó a llevar la gente, ¡No le echaron cebo carajo!

Atentamente
Odín Sánchez Montes de Oca

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