MANO PELE, CHUSPA AL SUELO «Ahí, me tendrán que perdonar» Por: Odín Sánchez Montes de Oca


A mis más cercanos amigos y familiares no les gusta que yo escriba o hable por la radio, viven asustados porque creen que si no la cago al principio de mis escritos, lo hago a la salida, o en medio, o en mitad de mis intervenciones radiales, tal cual sucede con mis escritos en la columna semanal para el «Manduco» de los hermanos Diaz Cañadas, o en las entrevistas que de vez en cuando doy para Rtv Noticias, Canalete Estéreo, Tinto Caliente y el Noticiero de Brisas del San Juan, generalmente con “Lucho Parabólica”, Jairo Rivas, Marco Fidel, Horteliano, Edelmer “Guaracha” y Óscar Echeverry; periodistas que por más que diga uno, esto que lo otro, siempre están allí al pie del cañón cumpliendo con el sagrado deber de informar. Ellos, mis familiares y amigos me dicen y me recomiendan que no hay que pelear, pero a mí me gusta responder, replicar y a veces «picar pleitos» sin ser la Niña Tulia de “El Flecha», sobre todo con las personas que creen que no contestando las denuncias o referencias que les hacen por haber defraudado una y otra vez el erario, la gente se va a olvidar de las cagadas que han hecho o que nos hicieron, o la ofensa de la que ha sido víctima todo un pueblo. Dicen que me engarzo muy fácil, es decir, ni evito, ni eludo el problema; no me le quedo callado a nadie, y siempre respaldo mi posición o versión, poniéndome de lado mío, lo que me recuerda a una funcionaria notarial que me dice que yo siempre me hago el pobrecito, la víctima, y de todo y por todo me justifico.


El mensaje que comporta este escrito: Que me tendrán que perdonar, empiezo por dirigirlo a un amigo, compañero de Postgrado del Externado y hermano del Secretario de Hacienda detenido Willington Vidal Rojas, -aún sin que le hayan resuelto la situación Jurídica-, porque él primero se enojó -«A lo suyo suyo, con la razón o sin ella», para decir que se está de acuerdo con la familia, sin razones, simplemente porque es la familia-. Esto a propósito de que yo había hecho un comentario respecto de las famosas capturas de Quibdó para un medio del San Juan, y de las que un ex alto funcionario por elección popular del Municipio de Bahía Solano me dijo hace dos o tres días: «Odín, esos comportamientos de estos muchachos, tienen que ver con el entorno local y familiar»; menos mal que Manuel y quien lleva el nombre del padre del departamento, se han mantenido al margen de líos y de las consecuencias del flagelo del narcotráfico en el que se sume Bahía y gran parte del Pacífico Chocoano, y que inclusive han alcanzado con delicados comentarios a quienes también han sido sindicados de influir en las últimas decisiones de la justicia electoral en el Chocó, de donde es conjuez el mismo «Pachito», y más allá de las fronteras, en apelación o tutela, porque los «embilletados» lo tienen como candidato a la Gobernación del departamento.

La verdad es que ahí, me tendrá que perdonar el amigo porqué, mi intervención no ha sido tan deshonrosa para él y para todos, como la que le dio la vuelta al mundo por CM&, medio de cobertura Nacional e Internacional.
También esto de que, me tendrán que perdonar, va dirigido a mis amigos y familiares, por aquello de ese don conciliador y de perdón del que hacen gala especialmente mis hermanos, a quienes jamás los he visto pelear, pero que me ganaron una pelea que de pronto pasó desapercibida, y que tuvo como escenario la disputa por la Gobernación del Chocó entre Patrocinio y Ariel Palacios, en la que tuve que guardar las armas de combate porque al Dr. Patrocinio se le metió que de este lado de la campaña, no se podía atacar el nombre de Ariel por más fieros y salvajes que fueran los ataques que le hicieran a él, tanto que yo tenía en mi poder documentos en los que se compulsaba copias contra el actual Gobernador para que se le investigara por “Parapolítica”, por unos eventos en que había financiado al Bloque Hermes Cárdenas, entre ellos la compra de unos motores fuera de borda cuando se desempeñaba como Alcalde de Bojayá; así como igualmente me habían hecho llegar copia de la condena que se le había impuesto a Ariel Palacios Calderón por peculado culposo, cuando la calificación del tipo penal debió haber sido peculado por apropiación o en favor de terceros, porque no hubo ninguna negligencia, si no que el alcalde, transó y pagó un proceso laboral cuyos beneficiarios -concejales-, no tenían derecho a los emolumentos recibidos, casi que por valor de $ 200 millones de pesos de la época.

Ustedes se imaginan si, como se hace hoy contra el «Bagre enjabonado”, ¿se hubieran dirigido esas baterías contra el actual gobernador?
Pero además, en estos días se celebró una importante reunión de dirigentes de diversos partidos y movimientos políticos que respaldan la candidatura de la Dra. Astrid a la Cámara de Representantes, en donde se habló de que supuestamente se están adelantando unos diálogos con el Gobernador Ariel Palacios, en procura de la paz política en el Chocó. Yo no oí, no escuché -Oír y escuchar para creer-, se enteraron si, los asistentes a dicha reunión. En principio, como cualquier ciudadano, debo estar de acuerdo con la paz y la sana cohabitación política, pero amables lectores, ustedes me tendrán que perdonar, porque lo que soy yo, tengo mis dudas, porque no hay confianza y no la han generado; claro que es un proceso, pero por lo demás, “al marrano no lo capan dos veces”. ¿Ustedes se imaginan que por más animales que seamos, nos dejemos sacar los huevos, nos los salen, les echen Creolina para evitar infecciones en las bolsas de donde nos los extraen, y al cabo de un tiempo repitamos la hazaña? Los únicos que la repetirían serían los nazarenos, porque son los únicos a quienes les dan una cachetada y ponen la otra mejilla para que les sigan dando. Óigase bien: No es que yo no crea en la paz política como máximo componente para enrumbar al Chocó por las sendas del desarrollo, pero como han sucedido las cosas, a mí me perdonarán, pero la verdad es que, frente a eso yo me atendría a la frase de Santo Tomas de Aquino: » Ver para creer».


PDTA: Mientras que “ABUDINEAR” pegó como sinónimo de robar, acá no han dejado que el verbo “DOMINGUEAR” pegue como sinónimo de robar, sobre todo las regalías del Chocó.

Atentamente,
Odín Sánchez Montes de Oca

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