La columna de Odín. «Embilletados o empresarios»

MANO PELE, CHUSPA AL SUELO

Salvo prueba en contrario, el término «embilletado», en el Chocó aparece con ocasión de la pasada contienda electoral en la que se eligieron mandatarios regionales, municipales y corporados (ediles, concejales y diputados) de todo el país. Yo lo escuché por primera vez, en uno de los discursos de un evento político de la campaña de Cesar García Sánchez a la alcaldía de Quibdó, realizado en las instalaciones de «Lagos y Leños». En principio al escuchar el dicho, lo tomé como parte del escaso humor en la política comarcana, apodos que se utilizan mucho, para no llamar por su nombre a personajes de la política chocoana como: «Saca el C…», como le decían a Felix Mosquera Aragón, a Isaac Sánchez, «Pa’ lado y lado», Daniel Palacios Martínez, «Maraquerito», y hoy «Los Ñoños» o el «Bagre enjabonado», pero en la medida en que las grietas políticas se fueron ahondando, y la polarización se apoderó de los chocoanos, el término «embilletados» cobró importancia y se volvió tema obligado de analistas, críticos, de la oposición, y bandera del Veedor en su destacada lucha contra la corrupción; tanto que de cierto tiempo para acá, se pelean por su definición, y hasta por conocer quienes hacen parte de este selecto y destacado grupo de la política y de la sociedad chocoana. Y porque hoy acceder a él, es todo un honor, y tristemente un ejemplo para las nuevas generaciones.

La semana que pasó vimos como crece una guerra sin cuartel en los distintos medios de comunicación y en las redes sociales, entre amigos y enemigos de los bien o mal llamados «embilletados», según se les califique o se les defina, pues algunos los rotulan como criminales, porque se han dedicado a saquear las arcas públicas (de la salud y educación principalmente), incluido el robo de la alimentación de los niños (PAE), y también dando lugar a la cada día más larga lista de obras sin terminar, diseminadas por toda le geografía regional; grupo delincuencial al que se dicen pertenecen: 1ro. Aquellas personas que aprovechan su privilegiada condición de ordenador del gasto: Gobernador, alcaldes y jefes de Instituciones como Codechocó y la UTCH; quienes directamente o a través de licitaciones, contratan las grandes obras, de las que por derecha se quedan con altos porcentajes de los anticipos, recursos que, al no aplicarse a estas, las convierten indefectiblemente en obras inconclusas o “elefantes blancos”. En esta operación aparecen intermediarios o agiotistas, que le prestan los recursos al contratista seleccionado, para que antes del desembolso oficial, le entregue su tajada al ordenador (Domingo), o quien para el momento haya ocupado tal posición. 2do. Por el otro lado, quienes ocupan las entidades de control: Contraloría General, Contraloría Departamental (gerentes y líderes de las investigaciones), Procuraduría, fiscales, Jueces de Garantía y de Conocimiento, quienes dicen, negocian por altas sumas suspensiones, sanciones, medidas de aseguramiento (intramurales o domiciliarias según el caso), preclusiones y archivos de procesos; como también los electorales que confirman elecciones y decretan nulidades por unos atados de dinero que los mortales solamente hemos visto en películas; 3ro. A este grupo de «embilletados», según como les haya ido, pertenecen aquellas personas que fungen como secretarios de hacienda, tesoreros, jefes de presupuesto, quienes realizan los retenes cuando quiera que es la hora de pagar cuentas de actas de inicio o avances de obra, o cuando se tramitan las cuentas de esos acuerdos de pago elaborados por los asesores jurídicos con la anuencia de los mandatarios de turno; pagos parecidos a los que para estos días se hacen a algunos ex Diputados y Diputados, en los que al parecer los «embilletados» tienen una especie de cupos dispositivos.

Escuché sobre este tema la entrevista de «Los Compadres», donde primo y sobrino de los fundadores del MLP/SIMBOLO, y nieto del creador del Cordobismo, en un set radial de elogios mutuos y de mentiras a granel, como el de la demanda millonaria del penalista Miguel González Rodríguez, cuando este exconsejero de estado ni es, ni fue penalista, ni ha presentado ninguna demanda millonaria, hablando palabras más, palabras menos, sobre que los «embilletados» de los que todo el mundo desdice, son para ellos unos emprendedores o empresarios que además de producir riqueza para el departamento, se dedican a generar empleo, y que quienes hoy hablan de ellos fueron los “embilletados” de ayer o del pasado….lo único medio coherente de la famosa entrevista, fueron los detalles del lamentable accidente de Darío Córdoba, el resto fue cosa de locos, que días siguientes el veedor se encargó de explicar o aclarar, como por ejemplo: Quienes son realmente los “embilletados”, cuál es su modus operandi, de donde provienen sus grandes fortunas, y cuyos son sus progenitores o su ascendencia. Y en la respuesta que de alguna manera les da Darwin en su programa oficial, nos recuerda que aquí en Quibdó, o en el Chocó todos nos conocemos, y además conocimos (en el caso particular), a quienes tuvieron sus reales, porque todo se quemó en el incendio del 66: Adriano Rivas, Pedro Abdo, Epifanio Álvarez, Calixto Castillo, y aquellos no son hijos de esos turcos que tuvieron ese poco de plata, producto del comercio de oro y platino.

Y recuerda uno además, que aquí en el Chocó hubo una época en que los medio acomodados eran los educadores y policías (sus hijos usaban grulla).

Entonces por hoy no me queda otra que terminar esta entrega con la siguiente frase: «Sacristán que vende cera sin tener cerereria, de donde pecatas mea, si no es de la sacristía»

PDTA: A los que sospechan de ratas, les sueltan los gatos: ¡No los protejan!

Atentamente,

Odín Sánchez Montes de Oca

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