PUNTO APARTE. «DOS SITUACIONES EXPLOSIVAS»

CARLOS M. CASTILLO AYALA

Cuando los políticos están en campaña, posan de angelitos benefactores, prometen cielo y tierra a sus electores, después que son ungidos con el voto del pueblo, o apoyados con la acción de dineros y grupos subterráneos, además de otras ayudas en registraduria y CNE que se escuchan por ahí, pierden la memoria, la egolatría de que hacen gala los pone a levitar, se salen del mundo terrenal, ya no saludan, ya no conocen y se olvidan totalmente de los amigos que los eligieron y lo que es peor, se olvidan de sus promesas de campaña y se apartan del programa de gobierno que debieron inscribir; obviamente todo esto en desmedro de los gobernados. En el caso de los actuales mandatarios del Chocó y Quibdó, hay que decir que les ha tocado enfrentar una crisis en salud bien complicada, inédita en la historia de nuestro departamento, sobre la cual, el mundo, guiado por intereses comerciales, anda improvisando sin saber con certeza a que nos enfrentamos, la responsabilidad que les cabe aquí, es por los errores de un manejo equivocado de la emergencia; la otra situación crítica para el departamento y especialmente la capital, es lo referido al tema de orden público, Quibdó esta sitiada por la delincuencia, sus habitantes están llenos de pánico, las medidas que se toman (improvisadas e incompletas), no están dando resultado y lo que es peor, al desconocer la génesis del problema, se soslaya la real situación y se actúa superficialmente con medidas que no impactan efectivamente el origen del problema.

En materia de salud, la improvisación es total, la crisis de gobernabilidad del departamento evidencio la injerencia corrupta de algunos funcionarios; como sucede en todo el país, la salud de los chocoanos esta en cuidados intensivos porque los recursos que se asignan se van por la cañería del robo inmisericorde, orquestado por ladrones de cuello blanco, amparados en una ley que fue pensada por un bandido, para robarse la plata de la salud de los colombianos; en la secretaria de salud municipal, se cometen garrafales errores como autorizar sin ningún tipo de control en bioseguridad y capacidad, conciertos masivos en espacios cerrados (contraviniendo un decreto presidencial que lo prohíbe),  convirtiéndose en foco de infección, por el lado de la gobernación se habla de un contagio masivo de funcionarios, por la concentración en otro evento en un municipio; entre tanto, los hospitales y centros de salud viven un calvario, personal médico sin sueldos, interventor haciendo negocios con la crisis y salud de los chocoanos, una deficiente dotación en implementos de protección personal y recursos hospitalarios, en fin, estamos a la buena de Dios. A todo lo dicho, agréguele la inconciencia y el desorden social; todos los días las noticias dan cuenta de dolorosos fallecimientos y no pareciera que la gente entendiera que estamos en un momento coyuntural   muy crítico; a pesar de lo difícil que puede resultar protegerse y abstenerse de prácticas que arriesguen nuestras vidas y la de la familia, es necesario extremar las medidas; de seguir el desorden y errores administrativos de todo tipo, que Dios se apiade de nuestro pueblo.

En materia de orden público sí que es preocupante la situación, los robos, atracos, asaltos y asesinatos son noticia diaria, hoy no hay un rincón o sitio seguro en la ciudad, la delincuencia ha rebasado todo lo imaginable y una sociedad tradicionalmente sana y de gente buena, se encuentra hoy vulnerable, indefensa y desprotegida frente a este fenómeno que cada vez nos sorprende más;  esta crisis es producto de un cumulo de desaciertos y falta de implementación de política social por parte de  todos los mandatarios elegidos popularmente; nuevamente el problema pasa por la corrupción, no es posible construir una sociedad en paz, si permanentemente desde las administraciones e instituciones se producen escándalos de corrupción y la comunidad ve como funcionarios que nunca en su vida han trabajado, llegan a un cargo público y en un año resultan con mansiones, carros lujosos y demás excentricidades, propias de los bandidos de cuello blanco; esta corrupción de estado propició una inequidad y desigualdad social que sirvió para que el mal se enquistara entre nosotros, dejamos sola a nuestra juventud, no le brindamos opciones, no les dimos más alternativas que ¨muérase de hambre, mientras yo me lleno los bolsillos con los recursos del pueblo¨, esto fue terreno abonado para los grupos delincuenciales que llegaron a montar sus empresas criminales entre nosotros, hoy algunos delinquen porque ya están permeados de mucha maldad, otros porque no tienen alternativas y no pocos, porque son reclutados a la fuerza, entre tanto, que hacen nuestros gobernantes ¿?, en su autismo, siguen pensando que el tema es policivo, que militarizando la ciudad se acabara el problema y como dice el Gran Combo, ¨y no hago más na¨,  la militarización si es necesaria, pero es transitoria, no es la solución total, la acción policiva debe surtir un efecto de contención, pero no va a erradicar el problema.

Hemos dicho que el problema se viene gestando desde muchos gobiernos atrás, la mayor responsabilidad que le atribuyo a los actuales mandatarios es su arrogancia, falta de humildad y tontería al creer que se las saben todas, o que están rodeados de los mejores asesores, cuando todo el mundo sabe que no están en los cargos por su experiencia o formación, están en los cargos por que son señalados por los que ponen el dinero en campaña y van con un fin específico, es claro que los dos (gobernador y alcalde), no estaban preparados para gobernar, hoy el alcalde de Quibdó saca anuncios invitando a apoyar políticas sin concertación (espero no haya sido un meme); Doctor Martin, Doctor Ariel, porque les cuesta tanto entender que el problema compromete a toda la sociedad y como tal, es a través de un dialogo social como se debe intentar la solución, escuchándonos todos, con aportes entre todos, con oportunidades para todos, con proyectos que nos beneficien a todos; de ese dialogo debe salir un acuerdo o PACTO SOCIAL, en donde todos tenemos que aportar, de lo contrario tendremos que admitir que fuimos inferiores y tendremos que dejarle la ciudad a los corruptos y violentos.

Yo no encuentro otra manera de solucionar esta crisis, con humildad invito al alcalde de Quibdó y gobernador del Chocó a propiciar un espacio de dialogo social,  por amor a Dios y a nuestro pueblo,  señores mandatarios, escuchen al pueblo que clama con desespero la participación de toda la sociedad en la solución a esta desbordada crisis. 

CARLOS M. CASTILLO AYALA

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