Con un Derecho de Petición ante la Procuraduría, se busca la protección del Patrimonio material del Chocó en riesgo.

La Fundación Beteguma en su condición de organización cultural Vigia del Patrimonio cultural del Pacífico, instauró ante la Procuraduría Regional del Chocó un derecho de petición que busca la protección del patrimonio material; mueble, inmueble y sitios arqueológicos  de la región.

Beteguma a través de una investigación documentó diversos hechos que en la actualidad vienen atentando contra el patrimonio histórico y cultural del departamento, comenzando con la no aplicación de las normas que establecen la protección, conservación y valoración de los bienes patrimoniales,  que hoy se encuentran en riesgo por la falta de aplicación de las normas que regulan su declaratoria como Bienes de Interes  Culturales, definen su Plan de manejo -PEMP y aseguran su protección por el Estado.

Hacen parte de este patrimonio en peligro algunos vestigios coloniales en medio de la selva como Nóvita Viejo, el Canal del Cura en Raspadura y Soledad de Tajuato, lugares importantes para la
reconstrucción de la memoria histórica afrocolombiana los cuales Colombia  debe proponerlos como Sitios de Memoria de la esclavitud ante la UNESCO. Igual, requieren la apropiación y puesta en valor de los archivos parroquiales y notariales de Novita y Quibdó, algunos monumentos y esculturas en espacio público víctimas del vandalismo ciudadano e institucional, como ocurrió en Quibdó con el busto a Benjamin Herrera  que fue desmontado para remplazarlo por un árbol de navidad y que posteriormente desapareció misteriosamente.

Los derechos invocados buscan que exista una valoración sobre estos bienes muebles  e inmuebles y se apliquen las normas que garanticen su conservación por parte de las entidades responsables.

Por ello, la denuncia presentada a la Procuraduría Regional, puede ser utilizado por su estructura jurídica, como formato para adelantar acciones similares, en defensa del Patrimonio Cultural Inmaterial -PCI, de la nación, los cuales no se han elevado a la categoría de Lista Representativa – LRPCI por parte del Consejo de Patrimonio.

Auguramos se acoja la defensa del Patrimonio material y la Salvaguardia de las manifestaciones culturales

La hidalga Nóvita vieja y su patrimonio arqueológico

LINEA DEL TIEMPO NOVITA
1573
Con la primera fundación de Toro en territorio chocoano (1573) se consolida la principal vía de comunicación de la época entre el valle geográfico del Río Cauca y el interior de la Costa Pacífica: el Camino de Ita que terminó uniendo las poblaciones de Cartago y Nóvita.

1640
Real de Minas Sed de Cristo en 1640
Todo esto propiciará la integración de dos aspectos fundamentales en la historia de la Provincia del San Juan: el descubrimiento de un número considerable de yacimientos de oro y platino, la erección de nuevos asentamientos humanos y reales de minas por toda la cuenca del Río Tamaná y, la introducción cada vez más numerosa de población africana para laborar en las minas en reemplazo de la mano de obra nativa

1709
Real de Minas de San Francisco de Nóvita (1709-1854)

El traslado y segunda fundación del Real de San Francisco tuvo lugar el 30 de septiembre de 1709
Dando inicio al periodo de mayor auge de la minería y al reforzamiento político y administrativo con la aparición de figuras como alcaldes, capitanes y propietarios de origen caucano, los cuales, en forma simultánea con ese poderío económico, debieron enfrentar los mayores brotes de actividad cimarrona en la región durante un lapso de ciento cuatro años (entre 1721 y 1825).

  1. Nombramiento de San Francisco como capital de la nueva Gobernación de Nóvita por disposición de una Real Cédula del 18 de septiembre de 1726, hecho que le concede aparente autonomía frente a la jurisdicción de Popayán (ibid., p. 21, 29-30).

1778
Aquella época, y los acontecimientos históricos y sociales que la caracterizan, estuvo determinada por el aumento considerable de una población que en 1778 fue calculada en 2500 habitantes (Peter Wade, 1990, citado por: Antón, op.cit., p. 3-4) distribuidos así: blancos (2%), esclavizados (39%), libres (22%) e indígenas (37%); demostrando esto no sólo la alta representatividad de los grupos afro, sino también la significativa presencia de los nativos como actores de un modelo social y económico de tipo minero que facilitaba procesos de transculturación.

1740 y 1820
“Nóvita Viejo” durante la Colonia y parte de la República

Unos pocos documentos de archivos que aún se conservan se encuentran en riesgo

Como lo señala Hidalgo, el oro de Nóvita era acuñado en Popayán y Santafé de Bogotá mientras el platino era utilizado para altares y objetos suntuosos de la aristocracia, a cambio, la región demandaba hachas de hierro, agujas, sal, vino, sebo, aguardiente y vestidos de lujo para los esclavistas (1998:1).

1843
Un poblado sin mucha extensión, una especie de caserío o puerto fluvial que aún en 1843 no alcanzaba los cinco mil habitantes (ver: Bolaños, 1992:55).

5El mapa señala la ubicación de Nóvita hacia la franja izquierda del Río Tamaná, al oeste de la Quebrada Aguaclara (Mapa 2). Desde allí surge un camino que continúa bordeando la ribera hasta acceder a Juntas, lugar donde empieza a bifurcarse para acceder hasta la población de Tadó (en sentido norte), o bien, para dirigirse al Río Ingara (dirección este) y seguir internándose en la Cordillera Occidental, donde supuestamente hacía conexión con la ruta que llevaba a la nueva ciudad de Cartago, trasladada en 1691 desde su primitiva ubicación hasta el actual Departamento de Valle del Cauca (Cano et.al., 2001:79-80).

Iglesia de Nóvita Vieja que albergó importantes elementos religiosos

1851
Pasó a ser descrita por la Comisión Corográfica en 1851 como una población donde: “…no hay escuela, no hay iglesia, no hay establecimiento público ni privado, ni talleres, ni conventos, ni oficinas, casi ni gente. Sus habitantes andan casi desnudos, con pies en el suelo, una camisa de listado y unos altos y estrechos pantalones de dril”.

1852 El colapso del antiguo Real de Minas de San Francisco de Nóvita
Estuvo precedido por un descenso demográfico que se explica por la conjunción de varios factores como: una alta tasa de mortalidad debida probablemente a epidemias de fiebres tropicales, conflictos de los mineros en medio de la usura y el contrabando en una región con perdida de autoridad por causa de las guerras civiles, el impacto del cimarronismo y la manumisión (ver: Antón, op.cit., p. 8-11; Jiménez, op.cit.; Fundación Las Mojarras; op.cit., p. 30), pero ante todo, por haber sido abolida la esclavitud a partir del 1º de enero de 1852.

Vestigios arqueológicos

1854
Surgimiento de la actual San Jerónimo de Nóvita en el año de 1854

Los antiguos noviteños dejaron sepultados en la selva los vestigios materiales e “invisibles” de un pasado de explotación y abuso que, se ha convertido en leyenda para dar origen a imaginarios sociales .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *