La columna de Odín. «Cójanlos, cójanlos, que allá van»

MANO PELE, CHUSPA AL SUELO

Casi bajo este mismo título, me había referido a este tema hace ya mucho tiempo, y en cabeza de un personaje cuyo nombre no quiero recordar, porque hasta son capaces de lanzarme la manida frase del «negro come negro”, o me opongo a que un negro sea presidente, y porque para atrás no cojo, ni para coger impulso; traigo si a colación el asunto, porque ciertos hechos o acontecimientos bochornosos se repiten con el transcurrir del tiempo. Con algunas variantes y diferentes actores, y aun cuando pasen o hayan pasado de agache o desapercibidos, la crónica roja o narrativa criminal de diarios, semanarios o emisoras, hacen que estos hechos por bochornosos o delincuenciales que sean, se transmitan boca-oreja, de pueblo en pueblo, de generación en generación, hasta hacer parte del anecdotario de la sabiduría popular, por ejemplo: Cuando en algún momento el pequeño ladronzuelo se robaba, rapaba o sustraía algo a alguien, o de alguna residencia vecina, la romería coadyuvaba inocentemente a distraer o despistar a las autoridades, señalando en sentido contrario al que presurosamente había escapado el delincuente, porque en esa dirección corre la comparsa y la novelería gritando: Cójanlo, cójanlo, que allá va.

Esta escena se repite hoy en casi toda la geografía del Departamento del Chocó, en el sector oficial, los servidores o funcionarios públicos de todos los niveles, Alcaldes, contratistas de distintas infraestructuras, y de atención a la menor infancia y sus interventores, a quienes han venido denunciando los vecinos y ciudadanos independientes, o quienes ejercen las veedurías; pero que siempre encuentran a distinguidos periodistas, algunos buenos y respetables, otros no tan buenos ni respetables, llamados por la crítica como remedos de periodistas, que por cualquier paga, se ponen de lado de los delincuentes, tratando de defender lo indefendible, porque las evidencias son tan claras que ni la morosidad o cojeadera de la justicia, daría lugar a que esta tarde que temprano les caiga.

En las épocas actuales, no es que salga la comparsa directamente a gritar allá va el ladrón, no, los avances de la tecnología nos lleva hoy día, a leer y ver en las redes sociales, principalmente los grupos de WhatsApp, defensas oficiosas o pagas, de contratistas u obras sin iniciarse o sin terminar; en las que a veces se desaparecieron los anticipos, o estas fueron recibidas y pagadas en su integridad sin terminarse; defensas en las que por demás sus autores acuden a la descalificación moral y sin razón de quienes con el suficiente valor civil denuncian a los imputados de peculados como por ejemplo lo del gas domiciliario, que ostenta el récord en detrimento a los recursos de las regalías en toda la historia de estos en el Chocó, por un valor aproximado de 85 mil millones; o a los Judicializados por las obras inconclusas de la pavimentación de la entrada a Quibdó, vía Caraño-La Platina, entrada al barrio el Porvenir, en donde sus habitantes han venido paralizando el tráfico de vehículos por estos días. O por las obras de no poca importancia de las vías Istmina-Condoto, Istmina-Andagoya; los carreteables del Municipio de Sipí, obras de las que se quejaba un importante periodista de la provincia del San Juan, de que el Veedor no les paraba bolas como a las de Quibdó, o a las abandonadas de Ríosucio-Bajirá; Aeropuerto de Juradó u Hospital Lascario Barbosa Avendaño de Acandí.

Pero para resumir, estos columnistas y defensores en redes sociales, son los mismos que quisieron emprenderla contra Jefferson Mena ex Gobernador en encargo, a quien corretearon, y casi se lo tragan, porque dijo en varias intervenciones suyas, que en el periodo de gobernación anterior, se habían robado más de 200 mil millones de pesos de los recursos de regalías, la misma época en que este y la Procuradora, descubrían la bodega con el alcohol de José Guido Mena; investigación que debió ser asumida de oficio por la representante del ministerio público, ya que ella se encontraba presente en la famosa flagrancia, pero según parece la Procuradora, no vino a meterse en problemas; y porque cumplir con sus funciones en el Chocó, es meterse en líos.

Decir que quienes a diario denuncian las fechorías cometidas contra el erario público en la última década no tienen autoridad moral, por cuanto no se han robado o apropiado de un céntimo del estado, o tratar de desviar la atención para otro lado, porque te paguen algo, o te metan en alguna nómina, es un contra sentido, es desorientar a la opinión pública, es confundirla, es decirle a la gente que los ladrones no son esos; no son los que sabemos que son, sino que son otros, que hay otros que robaron más, y que por estas circunstancias, hay que taparlo todo, y ¿porque no?, salir con la comparsa a gritar por allí en sentido contrario: «véalos allá van, cójanlos, cójanlos, cójanlos».

PDTA: Ayer fue la audiencia de Bojayá, «Chorro» su alcalde, apenas saludó, no oye; quien habló por él fue su vocero y abogado Dr. Augusto Cicerón. Es la moda, algunos alcaldes no hablan, lo hacen por ellos sus asesores.

Atentamente;

Odín Sánchez Montes de Oca

1 pensamiento sobre “La columna de Odín. «Cójanlos, cójanlos, que allá van»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *