La columna de Odín. «Quibdó es la patria querida, la patria sentida»

MANO PELE, CHUSPA AL SUELO

Quibdó es mi patria chica, es «Mi tierra natal», la que inspiró y movió a Jairo Varela a escribir y arreglar esa bella poesía musical; es la cuna de grandes hombres, a los que no es del caso mencionar por no discriminar a los que tardaron en llegar pero que se bautizaron y en algunos casos triunfaron por acá, por lo que son válidos los dichos de la sabiduría popular: «Nadie es profeta en su tierra», o «No se es de donde se nace, sino de donde se lucha»; proverbios que no traigo a colación para replicar algunos comentarios de estos días sobre la revocatoria, ni para referirme a la gestión que realiza el actual alcalde de la ciudad.

Aquí en Quibdó está mi domicilio, el que jamás dejaré, están los afectos, las tumbas de los padres, de familiares y ancestros; aquí el 30 de diciembre, el penúltimo día del año, despedimos el 2020 junto a Camilo y Tancredo, compañeros de infancia, con quienes recordábamos las esquinas y las calles del ayer, imágenes que aún conservo con total nitidez, como cuando recogía cáscaras de plátano en las cocinas de las casas vecinas, con el costal en el hombre y asido de la mano.

Quibdó es el municipio que además de otorgarme el honor de llevar el gentilicio de «quibdoseño», sus habitantes me eligieron como concejal, con la más alta votación, y en ella también obtuve las mayores votaciones para Asamblea y Cámara de Representantes sucesivamente.

Estas son unas de las tantas razones que me llevan a soñar con una ciudad bien gobernada, al frente de cuyos destinos esté una persona que le quepa en la cabeza sus problemas y respectivas soluciones; por eso y con ese objetivo apoyé y respaldé desde el rol de simple ciudadano, la candidatura de un quibdoseño como Cesar García, a quien le sobra conocimiento, experiencia y sentido de pertenencia por la ciudad que lo vio nacer, pese a no pertenecer al mismo partido o movimiento, y que hoy con grandeza desde el Concejo Municipal lidera la oposición, contribuyendo de esta manera al fortalecimiento de la democracia participativa, porque mira uno como con los debates de control político, las fuerzas que obtuvieron la segunda votación, tratan de coadministrar, que es su función, desde la crítica constructiva y propositiva; otra cosa es que la soberbia de quienes ostentan el poder, acepten las críticas y el diálogo que por amor a Quibdó, ha propuesto esa oposición que lidera el Dr. Cesar García desde el Honorable Concejo Municipal de la ciudad Capital.

Estas también algunas de las premisas sobre las que he de edificar mi respuesta al señor Wladimiro Córdoba: No sé si tenga razón o no, pero la verdad es que en Quibdó reitero, hay más comparados que desplazados, por lo que debe con toda justeza, buscar con quien debatir sobre la legalidad o no de la aplicación en materia de revocatoria de la ley 1757 de 2.015, o del Código electoral que aún no sanciona el señor presidente; no ha sido promulgado, y por lo tanto no está vigente, razón por la cual los procesos de revocatoria que se iniciaron bajo la égida de la ley vigente deben desarrollarse y culminar bajo esta, pues no es justo ni legal, que te cambien las reglas de juego a mitad de camino; porque además, las normas rigen hacia adelante, no para atrás. Cuando se sancione el Código, ya estaríamos hablando de otra cosa, y por eso lo invito a que espere que entre en vigencia el Código electoral aprobado por el Congreso.

Jamás he ofendido o agredido a un miembro del partido de Caro y Ospina: Daniel Valois ,Eliseo Arango y Manuel Mosquera, cuyas almas en pena deberán estar pensando como regresar, al ver sobre todo quienes los sucedieron en el plano local o regional; la verdad es que no hay comparación, y en honor a ellos, nunca me he aprovechado del partido, ni de sus votos, pues en mi caso particular, créanme que se les ha cumplido de conformidad con los votos aportados a la lista, de eso pueden dar fe el mismo Ismael, y quienes estuvieron en la UTL del congreso, a la que en alguna época aspiró el mismo señor Wladimiro; lo otro si hay que preguntarle a la representante Astrid, quien fue en las pasadas elecciones compañera de lista de la amiga Lorenza Salas. Cabe recordarle al paisano de Eliseo Arango, y no es por sacariñar, que mi tío abuelo: Don Ramon Montes de Oca, fue quien donó él inmueble en la Alameda Reyes donde quedaba el directorio del Partido Conservador, este dato fue suministrado por Don Pablo Mosquera, antes que se agarraran por ese local Don Riol Ramos, y otras personalidades que son muy fáciles de recordar.

Sea también esta la oportunidad para reiterarle a mis ocasionales contradictores sobre la revocatoria: Wladimiro y también Rufino, que yo no soy promotor de nada, que algún día dije sobre la revocatoria que, si no había de otra, yo firmaría para que se adelantara el proceso. Y en eso estoy, porque como ya lo he dicho quiero a Quibdó, y la gran diferencia, es que hago parte de su censo electoral, y no de Bagadó, ni de Pizarro o Virudó.

PDTA: Por favor no politicen la revocatoria del mandato, pues los defensores oficiosos o contratados de Martín, actúan como si este estuviera asustado, cuando la firmaton aún no se ha iniciado.

Atentamente;

Odín Sánchez Montes de Oca

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