La columna de Odín. «Reflexiones de navidad y vacaciones de fin y nuevo año»

MANO PELE, CHUSPA AL SUELO

Es una tradición que las familias utilicen las vacaciones de navidad, el final del año que se va y los primeros del que llega para reflexionar, pensar, planear, reprogramar, o recargar baterías para encarar los tiempos futuros; por lo general esta época se inicia el 7 de diciembre en la noche con la encendida de las velitas, y en vísperas de la Virgen de la inmaculada concepción que se celebra el 8 de diciembre, y termina el 6 de enero con la llegada a Belén desde oriente de los 3 Reyes Magos, fecha que en algunos casos se extiende hasta el 12 de enero, cuando la gente también en algunos eventos, regresa a sus actividades laborales cotidianas. De allí que a eso invito a los constantes lectores de esta columna en el Manduco, a efectos de que, si hemos de debatir para encontrar senderos que nos conduzcan a la paz y la armonía, lo hagamos sin utilizar las palabras para ofender, y más bien para argumentar las soluciones a muchas de nuestras diferencias, que aun cuando sean mínimas, de que las hay las hay. Y ello me ha llevado en este periodo de tiempo a pensar sobre Quibdó y el Chocó, partiendo en primera instancia de la alocución del Obispo Barreto con ocasión de la visita del señor Procurador General de la Nación a Quibdó el 22 de diciembre pasado, cuyos apartes transcribo en seguida:

«Quibdó es una ciudad extorsionada, se ha fracasado en las políticas públicas, hay un estado débil para juzgar y sancionar, y el deterioro social es incalculable».

Y es que esto es cierto, la ciudad está tomada por las bandas criminales, que extorsionan (vacunan) y asesinan a pleno sol del día, ante la falta de una política publica de seguridad y convivencia ciudadana; y frente a este hecho notorio por cierto, valga la pena decir, que si bien Martin o el Sr. Martin, no se ha echado al buche ninguno de los más de 150 homicidios presentados en Quibdó este año (no los ha matado el), también es cierto que muchos de ellos estarían con vida si las acciones para combatir el desempleo, la pobreza, y la inseguridad se hubieran implementado, ejecutado y hecho efectivas por las autoridades legalmente constituidas: Presidencia, Ministerios, Gobernación, Alcaldías.

Lo otro es que como se trata de problemas de orden departamental y municipal, llevan del bulto en primera instancia el gobernador, el alcalde y sus respectivos comandantes de Policía. Esto es en todas partes, porque así es que organizacional y funcionalmente se mueve la estructura del estado, y no es que a Martin o al señor Palacios Calderón se las tengan velada; no, ellos son los representantes legales de uno u otro ente territorial, y así como les llueven aplausos y reconocimientos, amén del C.V.Y. cuando se contrata, también les entran las denuncias y las quejas disciplinarias cuando por acción u omisión pecan; y no es que sea un grupo de ciudadanos inconformes que hayan perdido, o que no les hayan satisfechos sus necesidades, o no vean por donde, que les dé por iniciar un proceso revocatorio de sus respectivos mandatos, porque en el año siguiente a su posesión no le alcanzó el tiempo para mostrar que podía solucionar o cumplir con algún punto clave de su programa de gobierno, en el caso del que mencionaba el obispo Barreto: La inseguridad y violencia en Quibdó, vs. El plan de seguridad y convivencia ciudadana, que creo aun no fue elaborado y presentado para ser ejecutado como la solución de un problema que aqueja a todos los ciudadanos; que no es otra cosa que el más alto índice de homicidios en toda la historia de Quibdó.

Otro de los temas en los que he ocupado el tiempo en reflexionar, es sobre la impunidad y corrupción; y ya lo decía el máximo jerarca de la iglesia en el Chocó en la referida intervención: «El estado en Quibdó es débil en juzgar y sancionar», situación que extendida al Chocó, me llevaba a la información noticiada por el más fiel exponente del periodismo y líder cívico Jorge Salgado en el semanario Chocó 7 Días el pasado 23 de Octubre: «Tres exgobernadores fueron acusados en investigación por desfalco en el fallido proyecto del Gas Domiciliario», nada más ni nada menos que un descarado tumbe de 81 mil millones de pesos mal contados, mas 138 mil pesos que les arrancaron a algunos de los beneficiarios para la supuesta conexión domiciliaria. Y ahora resulta que frente a esta, la mayor estafa a los recursos de regalías en el Chocó, tenemos que callar, porque tampoco se puede acudir a los mecanismos de participación ciudadana como la revocatoria, porque según algunos opinadores como el distinguido dirigente Rufino, le dio por decir que la ciudadanía había perdido su capacidad de reacción, porque el poder del dinero de 2 o 3 personas, y el mismo alcalde en ejercicio, en caso de un Plebiscito revocatorio, comprarían la conciencia de las gentes, y harían de este un mecanismo inviable. Así pues que, para un pequeño grupo de opinadores, adelantar una revocatoria del mandato en el Chocó es un imposible, sumado también a que el mismo no ha prosperado en ningún lugar del País.

El Chocó todo está convertido en un escenario de «Pan y Circo», rememorando alguna época del Imperio Romano, entran y salen altos funcionarios y dirigentes políticos trayendo y repartiendo mercaditos para paliar el hambre y mostrarle al país la necesidad de nuestra gente, que agradecen en montajes de audios o videos a quienes les dispensan las limosnas (ayudas humanitarias) compradas y suministradas con los recursos del estado (gracias fulano de tal, Alcalde, primera dama departamental o municipal), lo que me recuerda a Don Pedro Abdo (la mano amiga) y a un exgobernador y exalcalde, con la diferencia que lo hacían o lo hacen con sus propios recursos, y la crítica lo llamaban asistencia social, hoy es buena gestión, que en la mayoría de los casos se hacen todo tipo de reconocimientos, de mejores alcaldes, o gestoras sociales del año, del mes, hasta del día, en los que los oferentes antes de pasar por la ventanilla del respectivo despacho, posan mostrando orgullosos junto a alcaldes y primeras damas los pergaminos y trofeos que los distinguen como todos unos personajes, porque en la feria en que esto se ha convertido en el Chocó, no es por el que mejor se desempeñe, sino por el que más pague. Y esto es, sigo pensando yo, engañar al soberano.

Y para finalizar con los temas escogidos, les he pedido a quienes aún me envían a regalar las tradicionales anchetas, que me las cambien por efectivo, que ya casi no tomo, y que en muchos casos cuando estas contienen tarros: Salchichas, Atunes, Anchoas; frascos de Alcaparras, Aceitunas o Pepinillos, aparecen algunos vencidos (falta de consumo durante la Pandemia), y eso intoxica, los primeros síntomas es que se nubla la vista, y se puede trastornar el disco duro.

PDTA: Parece que de la Alcaldía le enviaron su ancheta a un amigo, porque se le olvidó que aún no hay promotores para la revocatoria, por lo menos yo no lo soy, ni lo seré, simplemente, si no hay de otra, estamparé mi firma en el pliego solicitándola, pero también olvida, que esto es un ejercicio ciudadano del que quiera participar, que empieza con el apoyo con sus firmas del 30% de los votos que haya obtenido el ganador: 13.354 x 30% = 4.062. Art.9o. literal e, ley 1755 de 2.015.

“Salud y prosperidad para todos en el 2021″

Atentamente;

Odín Sánchez Montes de Oca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *