Las memorias de ameriquito «FrancoTIRADORES Tercera parte»




MIS MEMORIAS

AMÉRICO MURILLO LONDOÑO

Eloy Valdés Perea Nació en la población de Querá, Bajo Baudó, pero a muy temprana edad, se radica en Istmina donde se integra fácilmente con esa comunidad, por su conversación amena y buenas maneras.  Fui compañero de internado de José Luis, uno de sus hijos, cuando estudié en el Liceo Nacional Tomás Carrasquilla, de Santo Domingo (Ant.) Con José Luis hablábamos de su papá y del mío, de la gran amistad que se profesaban, ya que mi papá, trabajó en Istmina, como Juez Promiscuo del Circuito, y también se desempeñó como profesor fundador del Colegio San Pablo, en donde le dio clases de matemáticas, a su hermano Rubén. Eloy, combinó su condición de comerciante con la de servidor público. Trabajó y se jubiló en la Administración Postal, y posteriormente como funcionario de la Compañía Minera Chocó Pacifico, también tuvo el reconocimiento de otra pensión de vejez. Fue concejal de Istmina, y Alcalde, cuando el Chocó era intendencia. Como comerciante, puso un expendio de materiales de construcción, y en la época en que funcionó el transporte fluvial y marítimo entre Quibdó y Cartagena, fue el proveedor para Istmina de la Kola Román, Cerveza Águila, y el infaltable queso de la culinaria Chocoana. También Eloy Valdés, puso una panadería, en ésta, trabajó Marcelino Ramírez, clarinetista conocido como “Panadero”, de ahí su apodo. Don Eloy, así mismo, puso en funcionamiento las “Residencias Valdés” donde se hospedaba especialmente la gente del Bajo Baudó, y para el sano esparcimiento y diversión de los Istmineños, inauguró la sala de cine de nombre Sinaí, que es la única que ha tenido Istmina. Eloy Valdés, por su carisma y sencillez, se metió en el corazón de los Istmineños y aún lo recuerdan con mucho cariño Eloy Valdés, fue padre de 25 hijos con las siguientes madres:  Magnolia Torres, madre de Tarquino, Iris, Rubén, Lía, Ricardo, Numa, Alba, Trinidad y Ximena. Cruz Helena Lozano Palacios, madre de María Eugenia, Mercedes, Eduardo y Federico. Hercilia Lozano, madre de Jorge y Plinio. Zoila Arriaga, madre de William, Carmen Sucelly y Willman. María Mosquera, madre José Luis. Nubia Ibarguen, madre de Alfredo Aureliano. Fidencia Perea, madre de Alfredo y Eloisa Victoria Aguilar madre de José Plutarco Cristina Rivas, madre de Alirio.  Juana Mosquera, madre de Nazareth

Cardenio Chaverra Mena Nació en Tutunendo y en 1940 viaja a Unguía, en ese entonces, corregimiento del Municipio de Acandí. Se instala en el Río Cuqué, de mucha riqueza aurífera y en pleno auge de explotación del preciado metal. Don Cardenio, con los recursos económicos que lleva en su viaje, invierte la mayor parte en la compra de oro, para comercializar una parte en Quibdó, a través del joyero Juvenal Buendía, quien elaboraba cadenas, anillos y pulseras, para venderlas en Cartagena y Bogotá. Don Cardenio, posteriormente se establece en el caso urbano de Unguía y le compra el establecimiento de comercio de víveres, que tenía Rafael Hoyos, un señor de origen antioqueño. Cardenio Chaverra, que tenía visión para los negocios, y con su lema “Pulcritud y honradez”, se convierte en uno de los más prósperos comerciantes en Unguía. El negocio que compra se transforma en su objeto social y lo amplía de tal forma que vendía además de los víveres, telas y coloca una farmacia. También instala una secadora y trilladora de arroz, el “Bailadero Unguía” y al mismo tiempo impulsa al campesino, a cultivar la tierra, para lo cual les fiaba víveres, les proporcionaba semillas y los recursos económicos para la siembra; a cambio de comprarles la cosecha, a precio del comercio, sin cobrarles suma alguna por intereses. También comercializaba con Cartagena, arroz, maíz y madera; así como en Barranquilla, igual negociaba con una firma alemana, la planta llamada Ipecacuana, conocida también como “raicilla”, que era común y silvestre en el Bajo Atrato.  Otra faceta del señor Cardenio, era prestarle dinero a los empleados públicos, como maestros, malarios y de otras entidades que operaban en Unguía, con la condición que quien les cobraba el sueldo, le cancelaran la deuda en Quibdó, a su señora esposa, Emperatriz Arriaga. Cardenio Chaverra, era líder del partido conservador en Unguía, lo que no obstaba, para que los políticos Chocoanos, independientemente de su afiliación política, se hospedaran en su residencia, cuando llegaban a esa localidad, y justamente, por esas relaciones, logró que Leopoldino Machado, quien fuera Representante a la Cámara, por una conexión que tenía en el Ministerio de Comunicaciones, se instaló una oficina de telégrafos en Unguía. Vale anotar, que, por la presencia de muchos ganaderos antioqueños en la región, y las visitas frecuentes de Octavio Arizmendi Posada, cuando era Gobernador de Antioquia, en 1966, construyó el puesto de salud, algunas personas, inclusive Chocoanos, quisieron fomentar un movimiento de adhesión de Ungía al territorio Antioqueño, propuesta que fue sofocado por Cardenio y sus paisanos: Pastor Machado, Rómulo Rentería y Napoleón García, con quienes lideró que Ungía, ascendiera a la categoría de municipio, incomodos al igual que el resto de la comunidad, que los impuestos que recaudaba la Administración Municipal, de Acandí, no invirtiera un solo peso, en obras para el Corregimiento de Unguía. Cuando yo era estudiante en Bogotá, me relacioné y traté muy de cerca a Hernando, uno de los hijos de Cardenio Chaverra, cuando éramos estudiantes universitarios e integrantes del Grupo de Danzas y Cantos Folkloricos del Chocó, de la Universidad Nacional. “Nando”, como le decimos a Hernando, hablaba de Unguía, de la fertilidad de esa tierra y exhibía con orgullo una fotografía publicada en el diario El Espectador, en la cual figuraba él, mostrando una yuca gigante, que media más de un metro y pesaba poco menos de una arroba; así eran los productos agrícolas de Unguía.
Cardenio Chaverra Mena, definitivamente, fue el gran patriarca de Unguía Don Cardenio Chaverra, tuvo 32 hijos con 10 madres, así: Bárbara Romaña, madre de Juvenal Chaverra. Ana Gamboa, madre de Eva, Isaura y Fabio Chaverra. Emperatriz Arriaga, madre de Jorge, Cardenio Antonio, Hernando, Nuria, Enith, Iván, Álvaro, Emperatriz, Rosmira, Zulia y Juan Manuel Chaverra. Isabel Duque Pineda, madre de Diego Chaverra. Timotea Caraballo, madre de Alipio, Franklin, Diógenes, Eliecer, Aleyda, Yaneth, Oneida y Aristarco Chaverra. Felicia Pineda, madre de Adolfo, Emerita, Graciela y Ángela Chaverra Emilia Elle, madre de Melba Chaverra Ana Isabel Velázquez, madre de Olga Chaverra. Emelina Juncar, madre de Jimmy Chavera Severiana Blandón fue la madre de René Chaverra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *